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sábado, 5 de mayo de 2012

JOSE RAFAEL POMBO REBOLLEDO

Homenaje por el centenario de su muerte
(7 de noviembre de 1833 a 5 de mayo de 1912)

FABULAS Y POESIAS

A los niños congraciaste
Con bellas y ricas fábulas.
A los mayores enamoraste
Con románticas poesías.
A los primeros, en sus aulas;
Y a los segundos, en sus vidas.

Como jugador de golosa
A los niños recreaste,
Y con cánticas rítmicas,
A los adultos entretuviste.
A chicos, narraciones fabulosas;
A grandes, poesías líricas.

Para los primeros:
Ejemplos de vida;
Para los segundos:
Ejemplos de amor.
Aquellos gozaron narrativa;
Y estos, gozaron con fulgor.

Tu aura estaba llena de nostalgia.
Tu profundidad sentía miedo de Dios;
Pero albergabas en la vastedad del alma
Relatos profundos de la fábula;
Mientras escribías poesías de tu mano
El hipotálamo extraía lírica del arcano.

Noble poeta:
Celebramos la centuria de tu muerte;
Más, como pesadumbre por tu huída,
Que como la soledad que nos alberga,
Porque la fábula quedó huérfana,
Y la lírica comprometida.

      Elkin de Jesús Uribe  Carvajal
      Medellín, 8 de febrero de 2012
              canticoprimaveral



 


JOSE RAFAEL POMBO REBOLLEDO:

Fue el responsable del modernismo poético en Colombia. Conocido especialmente por sus fábulas y sus cuentos morales para niños; obviamente por su canto poético que es del mejor lirismo conocido en nuestro país; de imaginación viva, juicio estético bien formado y características perfectas de un buen poeta. Fue literato, periodista y diplomático. Miembro de la Gruta Simbólica.
Más de setenta años de poesía romántica en Colombia. Considerado el mejor poeta romántico de Hispanoamérica y el mejor romanticismo en lengua española. Algunos críticos dicen clasificar como poetas menores, con respecto a Pombo, a todos los latinoamericanos; y a los españoles: Esponceda, el duque de Rivas, Núñez de Arce, incluso a Gustavo Adolfo Bécquer.
Miguel Antonio Caro lo calificó  como “uno de los poetas líricos de más originalidad y fuerza”.
Nace en Bogotá Colombia el 7 de noviembre de 1833 y fallece en la misma ciudad, el 5 de mayo de 1912. Este es el año para recordar tan especial efemérides de su deceso. Escribe desde su niñez hasta la víspera de su muerte.
De familia aristocrática. Hijo de don Lino y Doña Ana. Su padre fue político, militar y diplomático cartagenero. Responsable de firmar el tratado  Pombo-Michelena de límites con Venezuela. Su señora madre es Payanés, por eso se le considera a Rafael como nacido en Popayán.
Fue poeta, escritor, fabulista, traductor, intelectual y diplomático. A los diez años abrió un cuaderno que llamó Panteón Literario y allí asentó versos y traducciones.
En 1844 ingresó al seminario y con el latín aprendido allí tradujo los clásicos. Traducciones que en la crítica de Marcelino Méndez y Pelayo fueron comentadas como “No las hay más valientes y atrevidas en nuestra lengua”.
De los grecolatinos tradujo: El episodio de Laoconte de Virgilio y Horacio; El poeta moribundo de Alphonse de Lamartine; y el Soliloquio de Hamlet de Shakespeare.
Escribió en revistas y periódicos con los seudónimos de: Firatelio; y Edda.
1846 estudió humanidades en el colegio mayor de Nuestra Señora del Rosario.
En 1855 viaja como secretario de la legación colombiana a Nueva York y permanece allí durante 17 años. Se contactó con Longfellow y Bryant. Tradujo poetas ingleses, alemanes y franceses. Publica sus Cuentos Pintados.
Su obra se puede dividir en tres momentos de la vida del poeta: la primera y la tercera, cuando estaba residenciado en Bogotá; y la segunda, cuando su residencia era Nueva York.
En 1855: Escribe La Hora de Las Tinieblas, 61 décimas, donde se reflejan la segunda etapa de su producción y su espíritu romántico. En el poema Noche de Diciembre, básicamente es el mismo que el anterior, pero con mayor madurez literaria. Muestran cierto escepticismo y desesperanza.
De la obra  escrita en Nueva York, que es la segunda etapa de su vida poética, se destacan: Al Niágara (es un canto a la oposición: lo moderno vs lo bucólico; la utilidad vs el desinterés; lo artificial vs lo natural)  y Elvira Tracy (canto al amor verdadero, a la pureza femenina, a la inocencia). Ausculta los problemas metafísicos aflorando su religiosidad que a veces lo conduce al misticismo.
En 1905, el 20 de agosto, fue coronado como poeta nacional, en una elegante ceremonia en el teatro Colón de Bogotá.
En 1912, el 6 de febrero es nombrado miembro de la Academia Colombiana de la Lengua en reemplazo de Manuel María Mallarino. Llegó a ser secretario perpetuo.
La obra de Rafael Pombo:
En 1916 en edición especial fue coleccionada su obra poética por don Antonio Gómez Restrepo:
Dos tomos, Poesía Lírica.
Un tomo: Fábulas y Cuentos.
Un tomo: Traducciones.
Víctor E. Caro seleccionó en un libro que lleva por título  “Sus Mejores Poesías”, allí incluyó La Hora de las Tinieblas escrita en Nueva York.
Sus primeros poemas fueron publicados con el nombre de Exabruptos poéticos de Rafael Pombo.
También cantó a la historia a la cultura a la patria al folclore a la literatura infantil (donde se destacan: Simón el Bobito, La pobre viejecita, Mirringa y Mirronga, Fuño y Furaño); las fábulas y cuentos pintados, en su mayor parte, son traducciones o adaptaciones del inglés. Dejó innumerables escritos de crítica literaria.
Su obra: A la poesía; La Hora de Tinieblas; Noche de Diciembre; Cutufato y su gato; El Renacuajo paseador; Elvira Tracy; En el Niágara; Noche de Diciembre; Our life is twofold; La marrana peripuesta; La pobre viejecita; Lo desconocido; Decíamos ayer; Pastorcita; Preludio de primavera; El búho y el palomo; Mirringa y Mirronga; Simón El Bobito; El Coche; El gato bandido; El niño y la mariposa; Valsando; los sonetos: La Noche y La Memoria.

SIMON EL BOBITO
Simón el bobito llamó al pastelero:
¡a ver los pasteles, los quiero probar!
-Sí, repuso el otro, pero antes yo quiero
ver ese cuartillo con que has de pagar.
Buscó en los bolsillos el buen Simoncito
y dijo: ¡de veras! no tengo ni unito.
A Simón el bobito le gusta el pescado
Y quiere volverse también pescador,
Y pasa las horas sentado, sentado,
Pescando en el balde de mamá Leonor.
Hizo Simoncito un pastel de nieve
Y a asar en las brasas, hambriento lo echó,
Pero el pastelito se deshizo en breve,
Y apagó las brasas y nada comió.
Simón vio unos cardos cargando viruelas
Y dijo: -¡qué bueno! las voy a coger.
Pero peor que agujas y puntas de espuelas
Le hicieron brincar y silbar y morder.
 
Se lavó con negro de embolar zapatos
Porque su mamita no le dio jabón,
Y cuando cazaban ratones los gatos
Espantaba al gato gritando: ¡ratón!
Ordeñando un día la vaca pintada
Le apretó la cola en vez del pezón;
Y ¡aquí de la vaca! le dio tal patada
Que como un trompito bailó don Simón.
 
Y cayó montado sobre la ternera
Y doña ternera se enojó también
Y ahí va otro brinco y otra pateadera
Y dos revolcadas en un santiamén.
Se montó en un burro que halló en el mercado
Y a cazar venados alegre partió,
Voló por las calles sin ver un venado,
Rodó por las piedras y el asno se huyó.


A comprar un lomo lo envió taita Lucio,
Y él lo trajo a casa con gran precaución
Colgado del rabo de un caballo rucio
Para que llegase limpio y sabrosón.
Empezando apenas a cuajarse el hielo
Simón el bobito se fue a patinar,
Cuando de repente se le rompe el suelo
Y grita: ¡me ahogo! ¡Vénganme a sacar!
Trepándose a un árbol a robarse un nido,
La pobre casita de un mirlo cantor,
Desgájase el árbol, Simón da un chillido,
Y cayó en un pozo de pésimo olor
 
Ve un pato, le apunta, descarga el trabuco:
Y volviendo a casa le dijo a papá:
Taita yo no puedo matar pajaruco
Porque cuando tiro se espanta y se va.
Viendo una salsera llena de mostaza
Se tomó un buen trago creyéndola miel,
Y estuvo rabiando y echando babaza
Con tamaña lengua y ojos de clavel.
Vio un montón de tierra que estorbaba el paso
Y unos preguntaban ¿qué haremos aquí?
Bobos dijo el niño resolviendo el caso;
Que abran un grande hoyo y la echen allí
Lo enviaron por agua, y él fue volandito
Llevando el cedazo para echarla en él
Así que la traiga el buen Simoncito
Seguirá su historia pintoresca y fiel.

En http://www.ludimia.blogspot.com
En días pasados, hubo un comentario a cerca de este poeta y específicamente sobre este poema,
el cual dejo para satisfacción de mi público lector:

LA HORA DE LAS TINIEBLAS

I
¡Oh, qué misterio espantoso
Es este de la existencia!
¡Revélame algo, conciencia!
¡Háblame, Dios poderoso!
Hay no sé qué pavoroso
En el ser de nuestro ser.
¿Por qué vine yo a nacer?
¿Quién a padecer me obligue?
¿Quién dio esa ley enemiga
De ser para padecer?

II
Si en la nada estaba yo
¿Por qué salí de la nada
A execrar la hora menguada
En que mi vida empezó?
Y una vez que se cumplió
Ese prodigio funesto,
¿Por qué el mismo que lo ha impuesto
De él no me viene a librar?
¿Y he de tener que cargar un bien contra el cual protesto?

III
¡AIma! si vienes del Cielo,
Si allá viviste otra vida
Si eres imagen cumplida
Del Soberano Modelo
¿Cómo has perdido en el suelo
La fe de tu original?
¿Cómo en tu lengua inmortal
No explicas al hombre rudo
Este fatídico nudo,
Entre un Dios y un animal?

IV
O si es que antes no exististe,
Y al abrir del mundo al sol
Tú, divino girasol
Gemela del polvo fuiste,
¿Qué crimen obrar pudiste?
¿De, contra quién, cómo y cuándo,
Que estuviese a Dios clamando
Que al hondo valle en que estás
Surgieses tú, nada más
Que para expiarlo llorando?

V
Pues cuanto ha sido y será
De Dios reside en la mente,
Tanto infortunio presente
¿No lo completaba ya?
Y ¿Por qué, si en él esta
Del bien la fuente suprema,
Lanzó esa voz o anatema
que hizo súbito existir
Un mundo en que oye gemir
Y un hombre que de el blasfema?

VI
¿Cómo de un bien infinito
Surge un infinito mal,
De lo justo lo fatal,
De lo sabio lo fortuito?
¿por qué está de Dios proscrito
El que antes no le ofendió,
Y por qué se le formó
Para enloquecerlo así
De un alma que dice sí
Y un cuerpo que dice no?

VII
¿Por qué estoy en donde estoy
Con esta vida que tengo
Sin saber de dónde vengo,
sin saber a dónde voy ;
Miserable como soy,
Perdido en la soledad
Con traidora libertad
E inteligencia engañosa,
Ciego a merced de horrorosa
Desatada tempestad?

VIII
Hoja arrancada al azar
De un libro desconocido
Ni fin ni empiezo he traído
Ni yo lo sé adivinar;
Hoy tal vez me oyen quejar
Remolineando al imperio
Del viento; en un cementerio
Mañana a podrirme iré,
Y entonces me llamaré
Lo mismo que hoy: ¡un misterio!

IX
De pronto así cual soñando
En alta mar sorda v fuerte
Entre la nada y la muerte
Me encuentro a oscuras bogando;
Sopla el tiempo, y ando, y ando,
Ignoro a dónde y por qué,
Y si interrogo a la fe
Y a la razón pido ayuda,
Una voz me dice «duda»
Y otra voz me dice «cree»

X
Con menos alma, quizás
Sólo la segunda oyera,
O con más alma, pudiera
No equivocarme jamás:
Entonces creyera más,
O al menos, dudara menos;
Pero, a malos como a buenos
Plugo al Señor conceder
Luz bastante para ver
Que estamos de sombras llenos.

XI
La debilidad por guía,
La tentación por camino,
¿Es de virtud el destino
Que su bondad nos confía?
¿Es fuerza que en lucha impía
Nos pruebe el Genio del mal
Para ir a un condicional
Anhelado Paraíso?
¿Para ser bueno es preciso
Poder ser un criminal?

XII
Más... ¡soy libre! y ¿para qué?
Para enrostrarme a mí mismo
EI caer a un hondo abismo
Que otro ha cavado a mi pie,
Y renegar de la fe,
Luz de mi infancia serena,
Y fiar a un grano de arena
La eternidad de mi ser,
Debiendo yo responder
De la creación ajena.

XIII
¡Somos libres! ¡Libertad
Que no deja ni el consuelo
De enrostrar el mal al Cielo
O a nuestra fatalidad!
¡Libres... y la voluntad
Es plena para el deber!
Libres... y hay luz para ver
Lo que es crimen desear,
Y alma para delirar,
Y corazón para arder!

XIV
¡Libres, cuando delincuentes
Desde el vientre maternal
Ya éramos siervos del mal
Y del dolor penitentes;
Y con cadenas ardientes
Al crimen de otro amarrados
Ya estábamos sentenciados
A purgarlo aquí por él
Y a extender para Luzbel
La siembra de los pecados!

XV
¡Oh, Adán! ¿Cuándo estuve en ti?
¿Quién te dio mi alma y mi pecho?
¿Quién te concedió el derecho
De que pecaras por mí?
Si en tu falta delinquí
Y en tu infección me condeno,
¿Por qué un Dios tan justo y bueno
No me lavó en la virtud de otro Adán, y la salud
No me volvió en cuerpo ajeno?

XVI
Si en mis carnes heredé
La ponzoña de la suya,
¡Que en las carnes arda y fluya!
Pero en el alma ¿por qué?
Si mi alma su alma no fue,
Si es chispa de Dios directa,
¿Cómo de luz tan perfecta
Tan imperfecta salió?
Si Adán por Dios no pecó
¿Cómo su infección la infecta?

XVII
¡Absurdo! ¡no puede ser!
Y sin embargo es, y ha sido,
Y aquí lo siento, esculpido
En el fondo de mi ser,
Cual si otro Dios, Lucifer
Concurriese audaz con Dios
AI soplar dentro de nos
El vital celeste lampo
Y fuésemos luego el campo
Del batallar de los dos.

XVIII
¡Esperanza que me engañas,
Tentación que me provocas
Pasiones que con mil bocas
Me desgarráis las entrañas
Ciencia que mi vista empañas,
Orgullo que atas mi oído.
Razón que sólo has servido
Para perder la razón. . .!
...¡Ay! Contra tantos ¿qué son
Los que de polvo han nacido?

XIX
Dios que por prueba concitas
Enemigos qué vencer
Dame armas, dame poder
Para la lid que suscitas.
Pero si el poder me quitas,
Libre renuncio a existir,
Pues no debo consentir
Que me hayas venido a echar
Esclavo para lidiar
Libre para sucumbir.

XX
Si dijiste: "A cada cual
El bien y el mal le propongo,
El escoja y yo dispongo",
¿El hombre ha escogido el mal?
Escoge el reo el dogal
O unce el libre su cadena?
Si su ciencia, mala o buena,
Le basta para escoger,
¿El mismo ha venido a hacer
La elección que le condena?

XXI
Si libre siempre ha elegido
El hombre flaco y mortal,
¿A elegir siempre su mal
Qué negro azar lo ha impelido?
Y si, una vez que ha caído
Libre alguna vez se vio,
¿Cómo de nuevo tornó
De su pérdida al abismo,
Enemigo de sí mismo
Y del ser que lo creó?

XXII
Si tu infinita bondad
Presidió a cuanto hay creado,
¿Por qué le diste al pecado
Sombra de felicidad?
¿Por qué de la adversidad
Hiciste hermano al delito?
¡Ah! con verdad está escrito
Que cuando tu ángel bajó
Sólo un Lot, un justo, halló,
En la ciudad del maldito.

XXIII
Nula es mi sabiduría,
Pobre mi benevolencia
Pero si la Omnipotencia
Un instante fuese mía,
¡No! yo no concebiría
Culpas de la criatura!
Santa, universal ventura,
Fuera un himno sin cesar
¡De incienso para mi altar!
¡De amor para mi hermosura!

XXIV
No así en la obra de aquel
Que desóyenos su nombre,
Cual si el tormento del hombre
No lo atormentara a él;
Cual si pudiera cruel
Ser también consigo mismo,
O suscitar el abismo
Do impele a su creación
Por dar lugar al perdón
Con que adula su egoísmo.

XXV
¿Quién te hizo Dios? ¿Por qué, di
Cómo, dónde y cuándo vino
Privilegio tan leonino
A corresponderte a ti?
¿Por qué no me tocó a mí
Ese poder de poderes?
¡Ay! siendo lo que tú eres
No fuera el mundo cual es,
O aplastara con mis pies
Tan triste enjambre de seres.

XXVI
¡He aquí el mundo que a tu acento
Vio la hermosa luz del día!
Si fuese mi obra, sería
Mi eterno remordimiento:
Fue un edén tu pensamiento,
Un infierno resultó,
Y al hombre que te burló
Y audaz tu imagen degrada
No lo vuelves a la nada

XXVII
¡Qué importa, oh sol, tu esplendor
Jugando en mil gayas lumbres
Desde las nevadas cumbres
Hasta la nítida flor!
¡Que importan, noches de amor
Tus cariñosas estrellas. . .!
¡Ah! tantas cosas tan bellas
Que provocando a llorar
Parecen hoy extrañar
Delicias que vieron ellas!

XXVIII
Del templo monumental
Siguen contando el portento
El fúlgido pavimento
Y el dombo etéreo, inmortal;
Mas donde un velo nupcial
Cubrió angélicos sonrojos,
Hoy nos ofenden los ojos
Ahuyentándonos infectos,
Abominables insectos
Que procrean entre abrojos.

XXIX
El palacio en que a reinar
El Creador nos convida,
Se tornó en prisión por vida
De aislamiento y de pesar.
De su excelso palomar
El alma inocente huyó:
atraída cuando vio
tu hermosura de la pampa,
Cayó aquí, como en la trampa
Que para el buitre se armó.

XXX
Lástima, lástima horrenda
Ver en tal desarmonía
Claro sol y alma sombría
El viviente y su vivienda.
Sentir la eterna contienda
Y el caos siniestro interior,
Cuando todo en derredor,
Todo, excepto el hombre infando,
Va en paz y en orden cantando
La gloria de su Hacedor.

XXXI
¡Oh angustia! sentir por dentro
De este infernal laberinto
La espuela cruel de un instinto
De algo que busco y no encuentro,
Caverna odiosa, y al centro
Un ojo para mirarla,
Luz que en vez de iluminarla
Permite que se entrevean
Vampiros mil que aletean
Luchando por apagarla.

XXXII
¿En dónde estás ¡oh verdad!
Oh rabia del alma mía,
Concierto de la anarquía,
Ley de la contrariedad,
Amor del odio, equidad
De tantas iniquidades,
Beldad de monstruosidades,
Tu razón, ¡oh Creador!
Para ver crimen y error
Sin que al surgir lo anonades?

XXXIII
¿En dónde estás ¡oh hermosura!
Que de ti no más que el nombre
Diste a otro ser como el hombre,
De arcilla y de desventura;
Esa ingeniosa impostura
Que al tacto se disipó
y sólo acíbar dejó,
Y el vivo rastro infelice
De otro eslabón que eternice
El llanto que le costó?

XXXIV
Pobre mujer, sea cual sea
Tu elevación o tu afrenta,
¡quien habrá que hombre se sienta
Y sin caridad te vea!
La más feliz se crea
Es mártir aún de sus dichas,
Y a las demás, entredichas
como sombras del festín,
No tocó ni el bien ruin
De desahogar sus dichas.

XXXV
Gente... y más gente... y más gente
Pasa delante de mí,
¡Oh! qué triste es ver así
La humanidad en torrente!
ignoro cual es su fuente
Y en qué mar se perderá;
Mas de cierto juro ya
Que en el ser de cada uno
El aguijón importuno
De la desventura va.

XXXVI
¡Dardo que nunca se embota,
Elemento creador!
Inmenso pan de dolor,
Que la humanidad no agota,
Gaje fatal con que dota
La existencia a cada cual,
Genio insaciable del mal,
Demonio ¡sombra del hombre!
¡Di quién eres, di tu nombre
Para maldecirte tal!

XXXVII
¿Eres la serpiente horrenda
Que en su torva fantasía
Vio el escandinavo un día
Ciñendo el mundo tremenda?
Como con perpetuo telenda
Oigo su ronco silbar.
Y estrechando sin cesar
Sus férreos anillos duros,
¡Hace en sus ejes seguros
Gemir el orbe y temblar!

XXXVIII
¿No te basta el mundo? ¡Di!
¿Son pocos tantos millones
De infelices corazones
Engendrados para ti?
Supremo déspota aquí,
¿Pasa de aquí tu poder?
Y aún no harto con hacer
De la existencia un infierno,
¿Siempre que el hombre sea eterno,
Como él. Eterno has de ser?

XXXIX
Un tiempo la idolatría
Preces y altares te alzó
Y al Dios del bien lo negó
Y en ti a Dios reconocía
Te palpaba, te tenía,
Mal, soberano iracundo
Cual si con desdén profundo
Dios de su obra avergonzado
Hubiera en tu pro abdicado
El triste imperio del mundo.

XL
¡Ah! ¿qué no tiene el Señor?
Nunca agotarán sus manos
Sus océanos de océanos
De felicidad y amor;
¡Venid! dijo el Creador,
«Que a mi banquete os convida
Mi largueza» Estremecida
Natura hirviente fundió,
Y el hombre nació... ¡y nació
Llorando el don de la vida!

XLI
Ángeles creó para sí,
En el cielo y para el cielo,
Ellos no bajan al suelo
A perder el cielo aquí;
No tan dichoso, ¡ay de mí!
Ha sido el hombre creado:
Nace para ser tentado,
Vive en pugna y en error,
E hijo de un mismo Señor
El no es el predestinado.

XLII
Entre dolores naciendo,
Miseria y dolor mamando
Pecado y llanto mirando
Sin saber lo que está viendo:
En su fuente van vertiendo
Desde antes de la razón,
La vida la tentación,
La tentación el delito
Y con éste, Dios lo ha escrito
¡Quizá la condenación!

XLIII
Fuente que de la montaña
Salió ernponzoñada ya,
En sus claras linfas va
Ponzoña por la campaña;
Envenena cuanto baña,
Corrómpase ella también,
¿Y quién la depura? ¿Quién
La vuelve a su manantial?
¿Quién esa fuente del mal
Tornará fuente del bien?

XLIV
Y ¡ah! con balanza traidora
Dotase a la criatura,
El mal lo palpa y lo apura,
El bien lo sueña. . . o lo llora:
Cuando uno es feliz lo ignora,
Cuando infeliz, bien lo prueba,
Parece que Dios nos lleva
Libro de cuentas extraño
Dándonos íntegro el daño,
Para que el bien se nos deba.

XLV
El mal es piedra que cae,
Niágara que se desprende;
El hombre no lo suspende.
Su propio ser se lo trae;
Parece que nos atrae,
Que él es nuestro fin preciso,
Y que de haber paraíso
Sobre este infierno, hacia él
Vamos contra una cruel
Ley que condenarnos quiso.

XLVI
La tempestad nos presenta
Sus iris por agasajo,
Un rayo de luz los trajo,
Otro rayo los ahuyenta;
Así en la eterna tormenta
De este infeliz corazón,
Si luce gaya ilusión
En el cielo del destino,
A una pulsación nos vino,
Y huye en otra pulsación.

XLVII
Siempre el mal va acompañado
De algo indeleble y eterno,
Y él tiene mas del infierno
Que del cielo al bien se ha dado:
El bien como que es prestado;
Mas ¡ay! bien propio es el mal.
Y aún las veces que el mortal
Fantástico lo delira,
Tiene su triste mentira
Más verdad que el bien real.

XLVIII
El recuerdo del placer
Es el dolor de su ausencia
Y nos duele en su presencia ,
El tenerlo que perder.
Un bien que no ha de volver
Es un tormento mayor,
Y a fin de que su rigor
No diese treguas al pecho,
Dios en el recuerdo ha hecho
La eternidad del dolor.

XLIX
Un bien nunca satisface
Mientras que el mal es sobrado
Y el mal hace desgraciado,
Pero un bien feliz no hace;
Y tan predispuesto nace
El hombre para el pesar,
Que imbécil para gozar
Y hábil para padecer,
Llora su propio placer
Cuando no halla qué llorar.

L
Duda y exasperación
Dejan los padecimientos,
Y tedio y remordimientos
Deja el goce al corazón.
Lágrimas a un tiempo son
De angustia y risa despojos,
Y cuando libres de enojos
Más inocentes reímos,
Bien nos dice que mentimos
El llanto que hay en Los ojos.

LI
Yo, mísero, ya nací
Crisálida de la nada,
Y no ha de ser revocada
La sentencia que cumplí.
Dispones, ¡oh mal! de mí
Y a evitarte nada alcanza
Armada de ti se avanza
La eternidad luego en pos
Y hay que dar eterno adiós
Al sueño de la esperanza.

LII
La vida es sueño- ¡Callad,
Oh Calderón! estáis loco:
Hace veinte años que toco
Su abrumante realidad;
Yo te palpo ¡Iniquidad!
¡Desgracia! no eres fingida.
Que si al placer di acogida,
Un instante aquello fue;
Un instante en que olvidé
La realidad de la vida.

LIII
¿La vida un sueño? ¡Qué sueño
Tan raro en su obstinación!
¡Siempre el mismo! ¡Siempre Ixión
Volteando en su horrido leño
Siempre en su bárbaro empeño
El demonio que llevamos!
¡Ah! con razón despertamos
Con lívida faz que aterra,
Yertos, mordiendo la tierra
Que en frío sudor empapamos.

LIV
No es un sueño, es un delirio
Es pesadilla infernal
De un despierto, un criminal
Que envejece en el martirio.
En vano irónico cirio
Nos alumbra la razón:
Entrevemos salvación,
De dicha y paz hay asomo
Más ¡ah! Los pies son de plomo
Y es Tántalo el corazón.

LV
Duelo y crimen sólo veo,
Duelo y crimen sólo aspiro,
Al mal un verdugo miro
Y al mundo un inmenso reo,
Despechado clamoreo
Oigo alzarse eternamente,
Y con hastío vehemente
Pasma la imaginación
Que esta sea la creación
De un Dios amante y clemente

LVI
¿Quién sino el genio del mal
Improvocado y sañudo
Revestirme el alma pudo
De carne flaca y mortal?
¿Quién sino él a este raudal
De corrupción me trajera
A tornar en monstruo, en fiera,
Un ente ávido del bien
Digno sólo de un edén
Donde feliz ser debiera?

LVII
¿Por qué, invisible sayón
Que llamo y no me respondes,
Lanzas el dardo y te escondes
A mi desesperación?
Estoy a tu discreción,
Invulnerable enemigo;
Sáciate, apura el castigo,
Triunfa y goza en mi dolor
Mientras yo, vil gladiador,
Te saludo y te bendigo.

LVIII
«Ama, cree, sufre y espera»,
Me dirá, «que aunque te espante
La vida, es sólo un instante
De probación pasajera»
¡Señor! por corta que fuera
Fue sobrada para mí
Si el instante que viví
Bastó para condenarme,
Bastó para exasperarme,
¡Hasta blasfemar de ti!

LIX
¡Cómo es posible, Dios mío,
Que haya tantos, tantos tristes
Cuando tú, oh Señor, existes
Con tu inmenso poderío,
Y cuando de tu albedrío
Solamente a la intención
En lluvia de bendición
Sonreída a nuestro ruego
Volviera la vista al ciego
Y al demente la razón!

LX
Esta abdicación que has hecho
De tu excelsa voluntad
En mal de la humanidad,
Aunque intentada en provecho,
He aquí el corrientoso estrecho
Y el escollo en que caí,
Y yo no puedo ¡ay de mí!
Juzgar de tu providencia
Sino con esta conciencia
Con que a juzgarme aprendí.

LXI
¡Sabios funestos, callaos!
El caos físico ha cesado,
Pero el que lo hizo ha dejado
Al espíritu en un caos.
¡Pobres hombres! revolcaos
Mintiendo felicidad;
Yo entre tanta oscuridad
Rebelde contra mi suerte,
Ansío deberle a la muerte,
O la nada o la verdad.

lunes, 23 de abril de 2012


SUTIL CASTELLANO

         Homenaje al paladín de la lengua castellana

Nació en Alcalá de Henares España, el 29 de septiembre de 1547
Fallece en Madrid, España, el 22 de abril de 1616 y enterrado el 23.
Se le ha llamado el "Principe de los genios"

El Quijote de la Mancha fue tu sello,
impronta impuesta al Castellano;
para antiguos, presentes y futuros
dejaste huella.
Y sobre esa amplia lápida
quedó escrito el epitafio:
Aquí yace Miguel de Cervantes Saavedra.

Medellín, 23 de abril de 2012

jueves, 19 de abril de 2012

OCHENTA AÑOS DE GORDAS

Homenaje a los 80 años
del maestro Fernando Botero Angulo:

Más que Escultor, poeta.
Cualquier manifestación del arte,
es una poesía.
Fernando Botero; no solamente,
es escultor, pintor, prosista; es poeta.
Es de Colombia otro Gabo;
no por la prosa de Cien Años de Soledad;
sino, por Ochenta Años de Gordas.

Medellín, 01 de abril de 2012

sábado, 14 de abril de 2012

JOSE MARIA GABRIEL Y GALAN


Nace en Frades de la Sierra España en 1870. Hijo de campesinos cultivadores de la tierra y la ganadería. Sus primeras letras las harían en su tierra natal y luego, pasa a la capital Salamanca donde prosigue sus estudios y escribe sus primeros versos.
En 1888 obtiene el título de maestro de escuela y lo envían al pueblo de Guijuelo cercano a su tierra natal, luego lo trasladan a Madrid para estudiar en la Escuela Normal Central para proseguir a Piedrahita (Avila) en donde se dedica a la pedagogía. De sus cartas a los amigos se conoce que se firmaba con el seudónimo de “El Solitario”, parecía un hombre melancólico y sensible al mundo que lo rodeaba. Muy religioso por la influencia de su madre y así fueron sus primeros poemas.
En 1897 contrae matrimonio con Desideria, abandona Piedrahita, su dedicación de maestro y se establece en Guijo de Granadilla como director administrador de una Dehesa denominada “El Tejar” de propiedad del tío de la esposa.
Se dedica al cultivo del campo y del alma. Escribe poemas relacionados con su desempeño y reflejos a las comunidades trabajadoras de la dehesa.
En 1898 nace su primer hijo, Jesús, inspirándole la poesía “El Cristu Benditu” con la que se inician sus famosas extremeñas en las que el empleo de la lengua vernácula, “el castúo”, aroma y vivifica la musa poética. En ese poema se refleja la lúgubre niñez y juventud y la alegría que experimentó con su nuevo empleo y el nacimiento de su hijo.
En 1901 nace su segundo hijo y en ese mismo año en septiembre, la universidad de Salamanca lo invita a una celebración de juegos florales, el cual se presenta con su poesía titulada “El Ama”, preside Miguel de Unamuno. En el poema describe la vida de su madre ya desaparecida y el 15 de ese mismo mes, se le entrega el premio a su poesía. Nace una correspondencia entre Unamuno y Gabriel y Galán. Este fue el punto de partida para publicar su primer libro de poesía “Castellanas” y luego “Extremeñas” y “Nuevas Castellanas”.
En 1902 triunfa en los juegos floreales de Zaragoza, luego en Murcia, Lugo y Sevilla. En 1903 es condecorado como “Hijo Adoptivo” de Guijo de Granadilla y Gabriel y Galán prepara la poesía titulada “Solo para mi lugar”.
En 1904 es homenajeado en Argentina por su poesía "Canto al trabajo".
Los poemas escritos basados en la vida de los sencillos pobladores de las dehesas, Luis Buñuel, Español – mexicano, los retrata en su film “Tierra sin pan”
El 6 de enero de 1905, con 35 años no cumplidos, muere de pulmonía el maestro.
Su obra: El ama, la pedrada, mis vaquerillos, ¿qué tendrá?, elegía, los pastores de mi abuelo, dos paisajes, invitación, castellana, a un rico, la galana, cuentas del tío mariano, a cándida, etc.

EL AMA

I

Yo aprendí en el hogar en qué se funda
la dicha más perfecta,
y para hacerla mía
quise yo ser como mi padre era
y busqué una mujer como mi madre
entre las hijas de mi hidalga tierra.
Y fui como mi padre, y fue mi esposa
viviente imagen de la madre muerta.
¡Un milagro de Dios, que ver me hizo
otra mujer como la santa aquella!
Compartían mis únicos amores
la amante compañera,
la patria idolatrada,
la casa solariega,
con la heredada historia,
con la heredada hacienda.
¡Qué buena era la esposa
y qué feraz mi tierra!
¡Qué alegre era mi casa
y qué sana mi hacienda,
y con qué solidez estaba unida
la tradición de la honradez a ellas!
Una sencilla labradora, humilde,
hija de oscura castellana aldea;
una mujer trabajadora, honrada,
cristiana, amable, cariñosa y seria,
trocó mi casa en adorable idilio
que no pudo soñar ningún poeta.
¡Oh, cómo se suaviza
el penoso trajín de las faenas
cuando hay amor en casa
y con él mucho pan se amasa en ella
para los pobres que a su sombra viven,
para los pobres que por ella bregan!
¡Y cuánto lo agradecen, sin decirlo,
y cuánto por la casa se interesan,
y cómo ellos la cuidan,
y cómo Dios la aumenta!
Todo lo pudo la mujer cristiana,
logrólo toda la mujer discreta.
La vida en la alquería
giraba en torno de ella
pacífica y amable,
monótona y serena...
¡Y cómo la alegría y el trabajo
donde está la virtud se compenetran!
Lavando en el regato cristalino
cantaban las mozuelas,
y cantaba en los valles el vaquero,
y cantaban los mozos en las tierras,
y el aguador camino de la fuente,
y el cabrerillo en la pelada cuesta...
¡Y yo también cantaba,
que ella y el campo hiciéronme poeta!
Cantaba el equilibrio
de aquel alma serena
como los anchos cielos,
como los campos de mi amada tierra;
y cantaba también aquellos campos,
los de las pardas, onduladas cuestas,
los de los mares de enceradas mieses,
los de las mudas perspectivas serias,
los de las castas soledades hondas,
los de las grises lontananzas muertas...
El alma se empapaba
en la solemne clásica grandeza
que llenaba los ámbitos abiertos
del cielo y de la tierra.
¡Qué placido el ambiente,
qué tranquilo el paisaje, qué serena
la atmósfera azulada se extendía
por sobre el haz de la llanura inmensa!
La brisa de la tarde
meneaba, amorosa, la alameda,
los zarzales floridos del cercado,
los guindos de la vega,
las mieses de la hoja,
la copa verde de la encina vieja...
¡Monorrítmica música del llano,
qué grato tu sonar, qué dulce era!
La gaita del pastor en la colina
lloraba las tonadas de la tierra,
cargadas de dulzuras,
cargadas de monótonas tristezas,
y dentro del sentido
caían las cadencias
como doradas gotas
de dulce miel que del panal fluyeran.
La vida era solemne;
puro y sereno el pensamiento era;
sosegado el sentir, como las brisas;
mudo y fuerte el amor, mansas las penas,
austeros los placeres,
raigadas las creencias,
sabroso el pan, reparador el sueño,
fácil el bien y pura la conciencia.
¡Qué deseos el alma
tenía de ser buena
y cómo se llenaba de ternura
cuando Dios le decía que lo era!

II

Pero bien se conoce
que ya no vive ella;
el corazón, la vida de la casa
que alegraba el trajín de las tareas,
la mano bienhechora
que con las sales de enseñanzas buenas
amasó tanto pan para los pobres
que regaban, sudando, nuestra hacienda.
¡La vida en la alquería
se tiñó para siempre de tristeza!
Ya no alegran los mozos la besana
con las dulces tonadas de la tierra,
que al paso perezoso de las yuntas
ajustaban sus lánguidas cadencias.
Mudos de casa salen,
mudos pasan el día en sus faenas,
tristes y mudos vuelven
y sin decirse una palabra cenan;
que está el aire de casa
cargado de tristeza,
y palabras y ruidos importunan
la rumia sosegada de las penas.
Y rezamos reunidos el rosario
sin decirnos por quién..., pero es por ella,
que aunque ya no su voz a orar nos llama,
su recuerdo querido nos congrega,
y nos pone el rosario entre los dedos
y las santas plegarias en la lengua.
¡Qué días y qué noches!
¡Con cuánta lentitud las horas ruedan
por encima del alma que está sola
llorando en las tinieblas!
Las sales de mis lágrimas amargan
el pan que me alimenta;
me cansa el movimiento,
me pesan las faenas,
la casa me entristece
y he perdido el cariño de la hacienda.
¡Qué me importan los bienes
si he perdido mi dulce compañera!
¡Qué compasión me tiene mis criados
que ayer me vieron con el alma llena
de alegrías sin fin que rebosaban
y suyas también eran!
Hasta el hosco pastor de mis ganados,
que ha medido la hondura de mi pena,
si llego a su majada
baja los ojos y ni hablar quisiera;
y dice al despedirme: «Ánimo, amo;
"haiga" mucho valor y "haiga paciencia"...»
Y le tiembla la voz cuando lo dice
y se enjuga una lágrima sincera,
que en la manga de la áspera zamarra
temblando se le queda...
¡Me ahogan estas cosas,
me matan de dolor estas escenas!
¡Que me anime, pretende, y él no sabe
que de su choza en la techumbre negra
le he visto yo escondida
la dulce gaita aquélla
que cargaba el sentido de dulzura
y llenaba los aires de cadencias!...
¿Por qué ya no la toca?
¿Por qué los campos su tañer no alegra?
Y el atrevido vaquerillo sano,
que amaba a una mozuela
de aquellas que trajinan en la casa,
¿por qué no ha vuelto a verla?
¿Por qué no canta en los tranquilos valles?
¿Por qué no silba con la misma fuerza?
¿Por qué no quiere restallar la honda?
¿Por qué esta muda la habladora lengua
que al amo le contaba sus sentires
cuando el amo le daba su licencia?
« ¡El ama era una santa!»...,
me dicen todos cuando me hablan de ella.
«¡Santa, santa!», me ha dicho
el viejo señor cura de la aldea,
aquel que le pedía
las limosnas secretas
que de tantos hogares ahuyentaban
las hambres y los fríos y las penas.
¡Por eso los mendigos
que llegan a mi puerta
llorando se descubren
y un padrenuestro por el «ama» rezan!
El velo del dolor me ha oscurecido
la luz de la belleza.
Ya no saben hundirse mis pupilas
en la visión serena
de los espacios hondos,
puros y azules, de extensión inmensa.
Ya no sé traducir la poesía,
ni del alma en la médula me entra
la inmensa melodía del silencio
que en la llanura quieta
parece que descansa,
parece que se acuesta.
Será puro el ambiente, como antes,
y la atmósfera azul será serena,
y la brisa amorosa
moverá con sus alas la alameda,
los zarzales floridos,
los guindos de la vega,
las mieses de la hoja,
la copa verde de la encina vieja...
Y mugirán los tristes becerrillos,
lamentando el destete, en la pradera,
y la de alegres recentales dulces
tropa gentil escalará la cuesta
balando plañideros
al pie de las dulcísimas ovejas;
y cantará en el monte la abubilla,
y en los aires la alondra mañanera
seguirá derritiéndose en gorjeos,
musical filigrana de su lengua...
Y la vida solemne de los mundos
seguirá su carrera
monótona, inmutable,
magnífica, serena...
Mas ¿qué me importa todo,
si el vivir de los mundos no me alegra,
ni el ambiente me baña en bienestares,
ni las brisas a música me suenan,
ni el cantar de los pájaros del monte
estimula mi lengua,
ni me mueve a ambición la perspectiva
de la abundante próxima cosecha,
ni el vigor de mis bueyes me envanece,
ni el paso del caballo me recrea,
ni me embriaga el olor de las majadas,
ni con vértigos dulces me deleitan
el perfume del heno que madura
y el perfume del trigo que se encera?
Resbala sobre mí sin agitarme
la dulce poesía en que se impregnan
la llanura sin fin, toda quietudes,
y el magnífico cielo, todo estrellas,
y ya mover no pueden
mi alma de poeta,
ni las de mayo auroras nacarinas
con húmedos vapores en las vegas,
con cánticos de alondra y con efluvios
de rociadas frescas,
ni éstos de otoño atardeceres dulces
de manso resbalar, pura tristeza
de la luz que se muere
y el paisaje borroso que se queja...
ni las noches románticas de julio,
magníficas, espléndidas,
cargadas de silencios rumorosos
y de sanos perfumes de las eras;
noches para el amor, para la rumia
de las grandes ideas,
que a la cumbre al llegar de las alturas
se hermanan y se besan...
¡Cómo tendré yo el alma,
que resbala sobre ella
la dulce poesía de mis campos
como el agua resbala por la piedra!
Vuestra paz era imagen de mi vida,
¡oh campos de mi tierra!
Pero la vida se me puso triste
y su imagen de ahora ya no es esa:
en mi casa, es el frío de mi alcoba,
es el llanto vertido en sus tinieblas;
en el campo, es el árido camino
del barbecho sin fin que amarillea.
Pero yo ya sé hablar como mi madre
y digo como ella
cuando la vida se le puso triste:
« ¡Dios lo ha querido así! ¡Bendito sea!»

sábado, 31 de marzo de 2012

TU PRESENCIA


En la profundidad
De la soledad de mi silencio,
Mi alma está rebosada
De tu presencia.

Medellín, 25 de marzo de 2012

sábado, 24 de marzo de 2012

DIOGENES A. ARRIETA


Nace en San Juan de Nepomuceno en el departamento de Bolívar, el 14 de agosto de 1849y muere en Caracas en 1889. Hizo estudios primarios en su pueblo natal, los segundarios en Cartagena y Barranquilla, y los profesionales de Jurisprudencia en la Universidad Nacional y el colegio El Rosario.

De amplios estudios históricos, filosóficos y lingüísticos, que le permitieron en compañía con Miguel Antonio Caro, Rufino José Cuervo, Rafael Reyes, Rafael María Carrasquilla, Jorge Isaac, Marco Fidel Suarez, Juan de Dios Uribe, José María Vargas y Arturo José Restrepo, producir la Constitución de 1886.

Colaboró con los siguientes periódicos: “El Tolerante”, “La Opinión Liberal”, “El Elector Popular”, “La Política y la Nueva Alianza” y “La Federación”. En Caracas fue Redactor – jefe de “El Siglo”.

Su Obra: Ensayos Literarios, Colombianos Contemporáneos, Discursos, Poesías, La Regeneración, El Congreso colombiano de 1878, ensayo Biográfico sobre el Dr. Juan Pablo Rojas Paul y Recuerdos de Venezuela.

Ocupó los cargos: Diputado y Presidente de la Asamblea de Cundinamarca, Secretario de Gobierno y Hacienda del mismo departamento, Secretario de Instrucción Pública de Santander, Secretario del Senado, Senador por Cundinamarca y por Santander, Profesor de Filosofía e Historia Universal en la Universidad Nacional de Colombia. En Venezuela fue representante al Congreso, Ministro de Fomento y miembro de la Academia de Historia.

Como poeta tuvo la inspiración de los grandes cantores del romanticismo francés y la inspiración de un hijo legítimo de Apolo. En su poesía se nota la influencia de Núñez de Arce, Víctor Hugo, Bécquer y Bernardino de Saint-Pierre.

Expresa en la introducción que hace en su libro de poesías: “Este libro no es para aquellas personas que han vivido al pie de los altares, con la rodilla en la tierra y los labios llenos de invocaciones religiosas. Es un libro de lucha reñida con el despotismo religioso y filosófico de las escuelas ultramontanas.”

En 1865 sale de su tierra natal, a hurtadillas, por relaciones amorosas con su prima Conchita Bustillo Castrillón –su primer amor-. En camino al forzado exilio, en la loma “la Peñata”, Arrieta divisa su tierra natal e irrumpe en llanto y se inspira:

Desde el camino, al coronar el monte,
volví a mirar: desierto el horizonte
y triste estaba y me senté a llorar…
Mientras en el jardín, hoy ya sin flores,
donde nacieron “ay” nuestros amores
llorabas tú también sin sollozar.

Adán y Eva al dejar el paraíso
salieron juntos; el destino quiso
dejar consuelo al perseguido amor.
Niña, más duro fue nuestro destino:
Yo te llamaba solo en mi camino
Tu me llamabas sola en tu dolor.

Y Adán por su pasión fue delincuente:
Y mi amor para ti, siendo inocente,
castigo más tremendo mereció.
Del hombre, ser pequeño y miserable,
la cólera es más fiera e implacable
que la justicia y cólera de Dios.

Cinco años después, regresa graduado en Derecho y la encuentra casada, rememora el bardo toda la historia de esa pasión contrariada:

Hoy en la soledad de tus congojas
con llanto amargo, reprimido, mojas
las cortinas del lecho conyugal.
Y te consume, al par que te atormenta,
esa tisis del alma, fiebre lenta
que tiñe el rostro de color mortal.

La miel de tu himeneo son las penas;
Y esos eternos lazos son cadenas
que tu llanto jamás podrá romper,
y el lecho de tu esposo donde a solas
te acaricia, es el ara en que le inmolas
resignada, tu afecto a tu deber.

Ven a mis brazos, pues a tus mejillas,
a tus facciones yertas y amarillas
mis labios volverán a dar calor;
y tu alma muerta vivirá tan luego
como la bañe el generoso riego
de nuestro antiguo desgraciado amor…

oh, “no”… no vengas; huye de mis brazos;
del matrimonio los eternos lazos
conserven del deber la santidad.
De tus congojas la cicuta bebe;
felicidad que a la traición se debe,
asusta la conciencia criminal.

Sufre, pues y estrecha resignada,
Al pensar en tu suerte infortunada,
de tu destino la tremenda cruz:
hay reposo después de la agonía,
huye la noche y aparece el día,
detrás de las tinieblas viene luz.

martes, 6 de marzo de 2012

CIEN AÑOS DE SOLEDAD Y UN DIA



Homenaje de canticoprimaveral en el cumpleaños
85 del autor de Cien Años de Soledad, Gabo,
Gabriel García Márquez


¡OH Quijote, Sancho y Dulcinea!
Abolengo de familias y de razas,
Hiciste de la guerra una ginea,
Mientras el ejército…, era de aspas.


Cien años de soledad, es génesis
Converso al Quijote Americano.
Gabo es a Cervantes exégesis,
el Quijote a las obras el decano.


Aracataca: Macondo y los Buendía
Expiran por desarrollo y las tespíades.
Su existencia llega a menoscabo,


Según los pergaminos de Melquíades.
De Miguel de Cervantes y de Gabo:
Cien Años de Soledad y un día.


Medellín, 30 y 31 de marzo y 1º y 2 de abril de 2007

sábado, 3 de marzo de 2012

JOSÉ GAUTIER BENÍTEZ



Poeta puertorriqueño, nace en 1848 y fallece en 1880, a los escasos 32 años. Es el más alto exponente del pos romanticismo de Puerto Rico. Algunos lo llaman el Bécquer puertorriqueño por su contenido, técnica, métrica y versificación.
También se distinguió un alto exponente del pre modernismo hispanoamericano por su estilo, sentimiento y fina dicción.
Viaja a España y se alista a la carrera militar, pero no la ejerce. La lejanía con su tierra natal lo inspira a escribir poemas de Puerto Rico.
Fue lírico. Cantó a la amistad, al amor, a la patria y a la muerte.
Poemas de José Gautier: Puerto Rico, Un encargo a mis amigos, El manzanillo, La Barca, Oriental, Insomnio, Un Sueño, El Poeta, Como Tú Quieras, Deber De Amar, Ella Y Yo, Los Ojos De T., Las Aves De Paso, Zoraida, Redención, etc.
UN SUEÑO

Soñé que la mujer a quien adoro
con infame perjurio me engañaba
y a otro amante feliz, le abandonaba
de su amor el bellísimo tesoro.

Soñé que apasionado, que sonoro
su beso en otra boca resonaba
y aunque el sueño mis párpados
cerraba los abrían las fuentes de mi lloro.

Si en el drama futuro de mi vida
tan inmenso dolor me está esperando
que la muerte de mí compadecida

antes me brinde su reposo blando
porque más que la tumba me intimida
mirar despierto lo que estoy soñando.



REDENCIÓN

Cuando uno muere, en la tumba
se queda encerrada el alma,
hasta el día que en la losa
rueda de amor una lágrima.

El sol el llanto evapora,
y en el vapor, a las altas
regiones del cielo asciende
tranquila y feliz el alma.

¡Triste de aquel que en su muerte
ninguna lágrima arranca!
¡No tiene quien lo redima
ni quien liberte su alma!

sábado, 25 de febrero de 2012

CADA DIA


Abre tus alas palomas
y abriga con tu vientre la vida,
la que alegra:
El turpial, el jilguero y la alondra.

Acaricia tus plumas el céfiro
Ondulándolas, como al agua en el mar.
Y te sientes como un pájaro tierno
que regresa cantando a su hogar.

Currucuteas feliz la familia,
dándoles amor y migajas de pan,
que consigues al volar la campiña

donde el hombre labora en su afán
sembrando: alimentos, cariño y vida,
para cultivar al hombre cada día.

23 de Octubre de 1991

sábado, 18 de febrero de 2012

JUAN JOSE BOTERO RUIZ


De Rionegro Antioquia, nace el 13 de enero de 1840 y muere en la misma ciudad en 1926. Hijo del comandante José María Botero y Villegas, edecán de Bolívar en el ejército Libertador y compañero de armas del general José María Córdova.

Juan José fue Oficial del General Tomás Cipriano de Mosquera. Distinguido en la batalla de Cuaspud (combate librado el 6 de diciembre de 1863 entre las fuerzas militares de Ecuador y Colombia – corta guerra- librada por diferendos limítrofes e ideológicos).

Luego Juan José se dedicó a la agricultura y fue de los primeros cultivadores de café a gran escala. Alternó este oficio con sus estudios literarios, del cual fue poeta festivo y autor de obras teatrales: “Margarita” drama en verso con argumentos sobre la vida del general Córdova; Obra laureada con la violeta de oro en el Primer Concurso Nacional de Autores Colombianos. “El Mártir del Santuario”, estrenado en Rionegro con motivo de la celebración del Centenario del General Córdova. Sainetes: “Un Duelo a Taburete”, “Perfiles de Parroquia”, “Nasce te Ipsum”, “La Boda de un Francés”, “Los Cazadores de Guamito” y “Juana, la Contrabandista”. También incursionó en los géneros literarios de novela y cuento. Su obra trascendental Lejos del Nido (novela de ambiente regional y honda ternura), ver enlace: http://tesis.udea.edu.co/dspace/bitstream/10495/304/1/LejosDelNido.pdf. Cruzó páginas literarias, que mojaron tinta en revistas y periódicos, con Epifanio Mejía y los intelectuales de su tiempo.

Muy amplia su obra poética. Los más mencionados son: “Quiero ser Gato”, “A un Tamal”, “El Baúl de Eulalia”, “Canto del Boga”, Etc. Seleccionamos:

A UN TAMAL

¡Esponjado tamal¡ Yo te saludo
¡Salve, mil veces, oloroso envuelto,
bien venido si traes entre tu vientre
dos grandes presas y un carnudo hueso.

Corta fue tu existencia: ayer tan solo
en frescas verdes hojas te envolvieron,
el espacio de un sol duró tu vida,
nacidos ayer y hoy mueres ya de viejo.

Voy a romper las ligaduras que atan
las mustias hojas a tu blanco cuerpo,
que arrojados con otros a una olla
se marchitaron tu vestidura al fuego


cortada está la guasca, hoja por hoja,
suavemente separo con los dedos,
y ante mi vista, blanco y sudoroso,
te haz quedado, tamal, en puros cueros.

Te contemplo en pelota y la cuchilla
me atrevo a llevar sobre tu cuello,
porque temo encontrar al degollarte,
en vez de carne algún pelado hueso.

Aguarda, pues, yo aspiro tus olores
entre tanto que un trago me atropello
para tener valor de acuchillarte,
para tener valor de abrir tu seno.
A rezar lo que sepas, ya mi mano
con cachi blanco de afilado acero,
aguarda la señal con impaciencia,
de dar el golpe sobre tu albo pecho.

Que si cuna tuviste en una olla
sancochado al hervor de un fuego lento,
sepulcro te va a dar esta barriga
do has de dormir tu postrimero sueño.

Prepárate a morir; recibe el golpe,
eso, es tamal....así....quieto, muy quieto,
¡Tris¡ ya se abrió tu abdomen abultado,
mas, ¡ Qué es esto? ¡Gran Dios! ¡Qué es lo que veo!

Bien dije yo, tan solo masa había
donde soñé encontrar un buen relleno;
¡Desilusiones de la vida humana
soñar con carne y encontrar un hueso!

y tanto olor y tanta vestidura,
y tanta cinta para atar tu cuerpo,
y al fin, venido a ver, ¿qué había en el fondo?
Masa, vinagre, pestilente cuero....

Tamal: si acaso vanidosa gente
con sarcasmo te mira, con desprecio
dile que todo en este infame mundo
es un blanco pastel sucio por dentro.

sábado, 11 de febrero de 2012

MOMENTO


Me gusta estar muy cerca del momento
para escudriñar en todo su tenor;
me gusta estar muy junto o muy adentro
para poder hallar el gran amor.

Vivo con énfasis aquel instante
estremecido, guapo y tolerante;
para robar de la vida su fulgor
en el momento de entregar el corazón.

Me río de la vida, ¡qué alegría!
qué situación tan amable, ¡qué canción!
es exactamente el instante primero.

Tenerte cerca, muy cerca de mi vida
para amarte con locura y con pasión
aquel, que yo escruté, con amor ese momento.

25 de febrero de 1985

sábado, 4 de febrero de 2012

FEDERICO GARCÍA LORCA


1898, 5 de junio nace en Fuentevaqueros provincia de Granada España, hijo de Federico y Vicenta.
1908: Inicia su bachillerato en Almería.
1909: Se traslada a Granada con su familia.
1915 a 1917: Estudia filosofía y letras y derecho en la universidad de Granada. Se enrola con los intelectuales Granadinos: Melchor Fernández Almagro, Manuel Ángel Ortiz, Miguel Pizarro, Ismael de la Serna, entre otros. Hace viajes de estudios dirigidos por el catedrático Martín Domínguez Barrueta por las localidades de Andalucía, Galicia y Castilla; y establece amistad con el compositor Manuel de Falla, quien ejerció influencia sobre él, en lo folclórico y lo popular.
1918: publica en Granada su primer libro: Impresiones y Paisajes y escribe los primeros poemas. Lorca en su obra poética consigue un lenguaje personal, asimila elementos y formas naturales combinadas con metáforas. Esa poesía pura rotuló la generación de su tiempo.
1919 a 1928: Se instala en la residencia de estudiantes de Madrid. Conoce a Luis Buñuel, Salvador Dalí, Emilio Prados, José Moreno, Pepín Bello y otros. Estaba dedicado a la poesía, la música, dibujos y teatro.
1920: Estrena su obra El Maleficio de la Mariposa con rotundo fracaso; e inicia la redacción de Las Suites.
1921: publica libro de poemas y escribe casi la totalidad del poema del Cante Jondo; este poema es orientado hacia el folclor de la conciencia popular; es expresión sombría de hombres que cantan su desgracia con sentimiento y pasión, entonando la guitarra acompañada por la voz triste del cantaor. Poema rechazado por las élites españolas y acogido por los músicos de tendencia modernista. Juan Ramón Jiménez publica en su revista “Índice”, poemas de Lorca.
1922: Lee en el Centro Artístico de Granada, su conferencia El Cante Jondo, primitivo canto andaluz. Entre el 13 y el 14 de junio se celebra en la
plaza de los Aljibes de la Alambra de Granada la "Fiesta-concurso
del cante jondo". Empieza la redacción de la tragicomedia de Don
Cristóbal y la señá Rosita.
1923: Al inicio, con ocasión de las fiestas de los Reyes Magos, se celebra
en su casa una función de Títeres organizada por él y por Falla. Son los primeros dibujos. Asiste, en Madrid, al banquete en honor de Ramón Gómez de la Serna. A mediados de año, recibe la Licenciatura en Derecho por la Universidad de Granada. Más luego, Salvador Dalí, le visita en su residencia de estudiantes. Establece amistad con el pintor Gregorio Prieto y Rafael Alberti. Juan Ramón Jiménez, quien le publicó en revista “Índice”, le visita en Granada.
1925: Termina su obra Mariana Pineda
1926: Realiza numerosas excursiones por la Alpujarra en compañía de Manuel Falla. La familia adquiere la huerta de San Vicente en la vega Granadina y allí pasa frecuentes temporadas. La revista Occidente publica su Oda a Salvador Dalí. Lee en el Ateneo de Valladolid poemas de sus libros en preparación: Suites, canciones, Cante Jondo y Romancero Gitano.
1927: Publica el libro Canciones. La compañía de Margarita Xirgu estrena en el teatro Goya de Barcelona Mariana Pineda (drama patriótico). El grupo de L’Amic de les Arts organiza en las Galerías Dalmau de Barcelona, una exposición de sus dibujos. Margarita Xirgu presenta nuevamente la obra en el teatro Fontalba de Madrid. Conoce a Vicente Aleixandre. Al finalizar el año con ocasión del homenaje a Góngora, en el Ateo de Sevilla, lee poemas en compañía de Dámaso Alonso, Jorge Guillén, Juan Chabás, José Bergamín, Gerardo Diego y Rafael Alberti. Conoce a Joaquín Romero Murube y a Luis Cernuda.
1928: Funda la revista Gallo que sólo publicó dos números. En la revista Occidente publica su primer Romancero Gitano, y publica parcialmente, la oda al Santísimo Sacramento del Altar. En la Residencia de Estudiantes lee la conferencia Canciones de cuna Españolas.
1929: Hace la segunda edición de canciones. Estreno de Mariana Pineda en Granada. A mediados de año, en compañía de Fernando de los Ríos sale para Estados Unidos vía París – Londres. Se instala en Nueva York. Se matricula en la Universidad de Culumbia; frecuenta teatros, cines, museos y se apasiona por el Jazz. Es huésped de Philip Cummings en Vermont y de Angel del Río en Catskill mountains. Al regresar a Nueva York se instala en el John Jay Hall de la universidad de Culumbia. Escribe el guión de Viaje a la luna y empieza su obra El público. En Nueva York, residió como becario. Escribió su obra Un Poeta en Nueva York, haciendo alarde a un canto de denuncia social, contra la civilización urbana y mecanizada de hoy. Esta obra se publico cuatro años después de su muerte.
1930: Pronuncia conferencias en la Universidad de Culumbia. Marcha a la Habana invitado por la institución Hispano-Cubana de Cultura; pronuncia conferencias y termina su obra El Público.
1931: Regresa a España. Se estrena en Madrid la versión breve de la obra La Zapatera Prodigiosa. Publica algunos poemas de su obra Un Poeta en Nueva York y el poema del Cante Jondo. Funda y dirige en compañía con Eduardo Ugarte el teatro ambulante La Barraca. Dicta conferencia y lee poemas de un Poeta en Nueva York en la Residencia de Señoritas de Madrid.
1932: Conferencias en: Valladolid, Salamanca, Sevilla, San Sebastián, la Coruña y Barcelona. Escribe su obra Bodas de Sangre: donde un suceso real inspiró el drama de una novia que huye tras su boda con un antiguo novio (Leonardo). La huida, llena de premoniciones, en la que la propia muerte aparece como personaje, presagia un final al que se viene aludiendo desde la primera escena y en el que ambos hombres se matarán, segando así la posibilidad de continuidad de la estirpe por ambas ramas. Realiza exposición de dibujos en el Ateneo Popular de Huelva. Hace la primera salida de La Barraca, presentando obras del teatro clásico español.
1933: Estreno de su obra Bodas de sangre en el teatro Beatriz de Madrid. En México se publica la Oda a Walt Whitman. Dicta conferencias en Buenos Aires Argentina. Asiste a las representaciones de sus obras Mariana Pineda, Bodas de Sangre y La Zapatera Prodigiosa. Conoce a Pablo Neruda. Dicta conferencias en Montevideo Uruguay.
1934: Estreno triunfal de su obra teatral Yerma con un argumento parecido a Bodas de Sangre. Muere su amigo torero Ignacio Sánchez Mejía en la plaza de toros de Manzanares ciudad Real.
1935: Trabaja en su obra Doña Rosita la Soltera o el Lenguaje de las Flores. En Barcelona dicta conferencias y asiste a la representación de su obra Yerma y Bodas de Sangre. Estrena su obra Doña Rosita la Soltera y trabaja en su poesía los Sonetos.
1936: Concluye su obra La Casa de Bernarda Alba: Donde la pasión por la vida de la joven Adela, encerrada en su casa junto con sus hermanas a causa del luto de su padre y oprimida bajo el yugo de una madre tiránica, se rebelará sin temor a las últimas consecuencias. Su pasión por la vida se estrellará contra la incomprensión de su familia concluyendo todo con su eliminación. Se destaca la serie de retratos femeninos: El de Bernarda, el de la Poncia (criada confidente de todas), Martirio (hermana envidiosa y amargada) y el de la abuela enloquecida que se opone a la tiranía de Bernarda. Esta obra es un documento de protesta social y se convierte en su símbolo. Para ese mismo año, participa en un homenaje a Luis Cernuda y vuelve a Granada. Este es el año fatídico, pues el 19 de agosto es asesinado en Víznar en los sangrientos inicios de la guerra civil.

Obra de Federico García Lorca: Poemas: 1921: Libro de Poemas; 1927: Canciones; 1928: Romancero Gitano; 1931: Poemas del Cante Jondo; 1933: Oda a Walt Whitman; 1936: Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejía; publicación póstuma: Poeta en Nueva York. Teatro: 1927: Mariana Pineda; 1930: La Zapatera Prodigiosa; 1931: Títeres de Cachiporra, y, Amor de don Perlimplín con Belisa en su Jardín; 1933: Bodas de Sangre; 1935: Yerma; 1936: Doña Rosita La Solterona o El Lenguaje de las Flores; publicación póstuma: La Casa de Bernarda Alba.

TENGO MIEDO A PERDER LA MARAVILLA

Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.



LA CASADA INFIEL
A Lydia Cabrera y a su negrita

Y que yo me la lleve al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.
Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos
Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido,
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.
Pasadas las zarzamoras,
los juncos y los espinos,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el limo.
Yo me quité la corbata.
Ella se quitó el vestido.
Yo el cinturón con revólver
Ella sus cuatro corpiños.
Ni nardos ni caracolas
tienen el cutis tan fino,
ni los cristales con luna
relumbran con ese brillo.
Sus muslos se me escapaban
como peces sorprendidos,
la mitad llenos de lumbre,
la mitad llenos de frío.
Aquella noche corrí
el mejor de los caminos,
montado en potra de nácar
sin bridas y sin estribos.
No quiero decir, por hombre,
las cosas que ella me dijo.
La luz del entendimiento
me hace ser muy comedido.
Sucia de besos y arena,
yo me la lleve del río.
Con el aire se batían las
espadas de los lirios.
Me porté como quien soy.
Como un gitano legítimo.
Le regalé un costurero
grande de raso pajizo,
y no quise enamorarme
porque teniendo marido
me dijo que era mozuela
cuando la llevaba al río.

sábado, 28 de enero de 2012

DISYUNTIVA


Hubo un instante
Que al escuchar una melodía,
El ser entró en disyuntiva:
Entre alegría y tristeza.

También, en el mismo instante,
Se observó una luz,
Que, al ser fue disuasiva:
Entre confusión y sutileza.

El ser seleccionó:
De la música, la alegría;
Y de la luz, la sutileza.

Medellín, 11 y 12 de enero de 2012

sábado, 21 de enero de 2012

FRANCISCO RESTREPO GÓMEZ


Algunos historiadores consideran el año de nacimiento 1884, otros el año 1889, pero en lo que coinciden es en el año de su muerte 1924 en Bogotá; un período de vida corta entre 35 y 40 años. Su vida fue trágica y menesterosa.
Partícipe de la Gruta Simbólica. En una de sus reuniones se presentaros 38 sonetos para concurso y el ganador fue el poeta que en esa ocasión estuvo ausente por una novedad con la policía que lo llevó a una detención tras la rejas.
Muchos de sus poemas han sido llevados a la música; tales como: Las Aguas del Magdalena por Alejandro Wills y que es rescatada en Chile en 1917 por el Dúo Gardel Razzano quien firmó como propio con el nombre de Rumores.
Rumores
Bambuco
Música: Carlos Gardel / José Razzano

Letra: Francisco Restrepo Gómez

Tras de las verdes colinas
asoma la luna llena
y con su nieve divina
torna en honda cristalina
las aguas del Magdalena.

Se oyen rumores de orquesta
sobre las altivas palmas
respira amor la floresta
y están las brisas de fiesta
y están muy tristes las almas.

Las almas como la mía,
alegres y soñadoras,
viven en cruel agonía
deshojando noche y día
nostalgias abrumadoras.

Y suenan voces perdidas
parecidas a mis penas;
son voces doloridas,
sobre las aguas dormidas
del hermoso Magdalena.

Hay muchas composiciones llevadas a la música, que nos permiten recordar a Francisco Restrepo Gómez. Un talento Colombiano en el mundo.

Colaboró en las lecturas Dominicales del periódico El Tiempo, en la revista Cromos en El Gráfico de Argentina en donde se publicaron muchas de sus poesías, pues su traza poética era de infinita melancolía. Otras composiciones “Corazoncito Mío”, “Se Fue”, “Yo No Paso Por Tu Casa”, “Canta Mis Coplas”, “Ingratitud”, etc. Su obra poética se encuentra en periódicos y revistas “Generación del Centenario” 1910-1920; en sus libros: “Solariegas” y “La Copla Eterna”.

El poema INGRATITUD es una enseñanza a puño para todos. Una verdad que ocurre a diario; más sin embargo, no corregimos la actitud y continuamos practicando la falta de agradecimiento por los favores y las ayudas recibidas. Me duelo a diario al encontrar entre nosotros, como la “ingratitud” la hemos hecho una “virtud”; La pongo entre comillas, porque no puede ser. Así, nunca seremos conniventes con la paz que tanto añoramos.

Este poema de Francisco Restrepo Gómez es de reflexión perenne.

INGRATITUD
Complicaciones arduas del corazón humano,
misterios insondables de la naturaleza, la
vida es un problema, la vida es un arcano y
por el mundo agitan su
vuelo soberano dos aves de
rapiña: la muerte y la tristeza.

Olvidos, desengaños, desilusiones crueles,
incompasivas almas de emponzoñado seno, por todas
partes luchas, por todas partes hieres, y en cuyo
fondo guardan acíbar y veneno.

Yo todo lo perdono con voluntad de acero; apuro
hasta las heces mi vaso de acritud; mas perdonar no
puede mi corazón sincero a un monstruo abominable,
aterrador y fiero que habita entre los hombres,
llamado ingratitud.

Perdono al envidioso y al que con lengua insana
reputaciones hiere, virtudes y honras trunca; perdono
en sus mil formas a la perfidia humana, perdono al
que se vende como una cortesana, perdono al
asesino, pero al ingrato nunca!

Porque el ingrato encierra del crimen la simiente
y todas las negruras entre su corazón y en sus
entrañas lleva veneno de serpiente y ataca por la
espalda, pero jamás de frente; recibe un bien y a
cambio devuelve una traición.

La ingratitud es sombra, la ingratitud sin duda es
el mayor pecado de todos los pecados; es de todas las
armas el arma mas aguda, es una vieja escuálida de
faz torva y ceñuda que tiene por vivienda los pechos
depravados.

Ayer en un recodo del áspero camino que cruzo
yo en mi senda con gran resignación halle tendido y
débil a un pobre peregrino; solícito y amante le di a
beber mi vino, le di mi franca mano, después mi
corazón.

Con ardoroso empeño calme su sed ardiente cubrí
sus desnudeces de mísero gitano, ungí todas sus
llagas y cariñosamente seque con mi pañuelo su
sudorosa frente como si se tratara de mi mejor
hermano.

Más tarde los caprichos de la voluble suerte
llenaron mi camino de zarzas y dolor; quedé sobre la
senda desnudo, mustio, inerte, como si las caricias
de un hálito de muerte sobre mi sien posaran su
gélido sopor.

También fui peregrino; fatigas y asperezas como
voraces cuervos llegaron a mi ser; cubriose mi
existencia de incógnitas tristezas y solamente nubes,
abrojos y malezas mis enturbiados ojos hallaron por
doquier.

Y tuve sed y frío, pero ninguna mano me dio a
beber su copa, ninguna mano amiga cubrió mis
desnudeces de mísero gitano, ninguna quiso entonces
sacarme del pantano y hacer menos pesada la cruz de
mi fatiga.

Y aquel a que un día mi mano compasiva cubrió
de beneficios, sirviole de sostén, paso por mi sendero
con actitud altiva. Cubierto de riquezas y de oropeles
iba y al verme hizo una mueca de orgullo y de
desdén.

Siguió tranquilo y firme sin recordar acaso que
alguna vez estuvo con hambre y sin abrigo, sin
recordar que un día fui sol para su ocaso, para sus
labios fuente, para su sien regazo y para sus tristezas
cordial y franco amigo.

Por eso resignado, humilde y sin encono, apuro
hasta las heces mi vaso de acritud, en brazos del
destino sereno me abandono, perdono todo, todo,
pero jamás perdono al rey de los delitos, al monstruo
ingratitud.

sábado, 14 de enero de 2012

¡SALUD! AL NUEVO AÑO 2012


Para quienes sembraron es tiempo de cosechar.
Para los ociosos es tiempo de recapacitar.
Para quienes se inician es tiempo de sembrar
Y es tiempo de podar, abonar, y esperar.

Para quienes equivocaron es tiempo de cambiar.
Para los perezosos es tiempo de despertar.
Para quienes se avivaron es tiempo de avanzar
Y es tiempo de creer, insistir y porfiar.

¡Salud! al nuevo año que abre oportunidad;
Responsabilidad: Vencer eventualidades.
La lucha debe hacerse con confiabilidad,

Rechazar todo amago de conformidad,
No dejar marchitar la oportunidad
Sumiéndonos en mar de pasividades.

Medellín, 31 de diciembre de 2011

sábado, 10 de diciembre de 2011

OTRO AGUINALDO



La navidad es todo un carnaval
De luces, alegrías y colores.
Al corear canciones de cantoral
Se entregan saludos abrasadores.

Es el final de un año de trabajo;
Vista de asueto y vacaciones.
Es tiempo de fiesta y agasajo;
De paz, regocijo y abluciones.

Es tregua para de nuevo empezar
A consumir dinámica anualidad,
que el sino nos está proporcionando.

El descanso nos hace abalanzar
En la búsqueda de fresca navidad,
Añoranza de otro aguinaldo.


Medellín, 8 de diciembre de 2011

sábado, 3 de diciembre de 2011

ANTONIO MARIA “EL JETÓN” FERRO BERMUDEZ


Nacido y muerto en Chiquinquirá en 1876 y 1952. Jugador de billar, romántico, bohemio, contertulio, poeta festivo y romántico. Participó de La Gruta Simbólica.

Hizo su vivienda, en la isla El Santuario en la laguna de Fúquene. Lugar de paisaje, fauna y flora; jardines y senderos que coadyuvaban a la inspiración poética.

Como buen improvisador, se explayó en la retórica, en cuartetos, quintillas o décimas. Robaba aplausos y sonrisas cuando desgranaba el retruécano jocoso, la copla picaresca, la estrofa amorosa o el pequeño poema sentimental.

Escribió su epitafio que aparece en su tumba en la isla donde vivía:

Aquí yace la calavera
Que ordenó y dejo dispuestos
Los bienes a su manera,
Y a la GRUTA verdadera
Tiró sus últimos restos.

Ejemplo de quintillas:

Porque lo que más aterra
de los divinos secretos
es que, en la paz y en la guerra,
de las cosas de la tierra
no saben los Recoletos...

Las siembras hechas sin plan,
las cluecadas, los conejos
y los sermones se dan
con decálogos más viejos
que el paraíso de Adán.

Ejemplo de décima improvisada:

A “Greta”, su perra de caza:

Tu recuerdo en la Laguna
son las más fragantes brisas,
que vuelan como sonrisas
y son...risas de la luna.
Tú bajo el sol eres una
fugaz sombra de bandada,
y mi mente, disparada
como una falsa escopeta,
es el sueño de un poeta
que sin ti no caza nada...

Numerada
Sextilla juguetona

En un 6º mi rotundo
abrazo te mando entero;
de mi 5ª en el alero
“prima” como un 1/3 el mundo.
Te escribo esto en un 2º
y en el 4º en que te espero.

sábado, 26 de noviembre de 2011

LA INOCENCIA


Casta y pura la criatura.
Apenas como el capullo
Empezando a surgir.
Vida nueva y vastedad,

De fácil hilatura,
Que apenas oye el arrullo
Y el impulso de huir
De la inocencia a la pubertad.

Es la verdad,
Para mantenerse en estado primero
Difícil la castidad.

Al mundo se llega como romero
Y se abre la conciencia,
Dejando atrás… La añorada inocencia.

Medellín, 22 de abril de 2009

sábado, 19 de noviembre de 2011

GABRIELA MISTRAL


Seudónimo de Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, nace en Vicuña Chile el 7 de abril de 1889, donde hoy existe un museo dedicado a ella, y fallece en Nueva York, el 10 de enero de 1957.

Feminista, Pedagoga, diplomática y poetisa. Fue el primer latinoamericano en ganar el premio nobel de literatura en 1945.

A los quince años publicó sus primeros versos en la prensa local e inició sus estudios como maestra. En 1914 se consagró como poeta en los juegos florales de la capital de Chile con “los sonetos de la muerte” que hacen parte de su libro Desolación publicado en 1922 por el instituto de las Españas de Nueva York.

Su esposo fue Romelio Ureta, quien se suicidó, y se comenta que “los sonetos de la muerte” fueron versos que se relacionaron con el suicidio y dio nacimiento al mito, del gran amor entre ambos.

Fue Cónsul en Nápoles, en Lisboa, y Nueva York. Representó a Chile en la Asamblea de las Naciones Unidas.

Su obra poética fue modernista, reflejándose en Amado Nervo con alguna influencia de Frederick Mistral de quién tomó el seudónimo, de Rubén Darío, Gabriel D’Annunzio y del estilo de la Biblia. Sus temas predilectos fueron: El amor, la maternidad, la naturaleza americana, el cristianismo, la muerte.

En 1917 Julio Molina Núñez y Juan Agustín Araya publicaron la antología poética de chile, Selva Lírica, donde aparece el nombre real de la poeta: Lucila Godoy.

En 1924 se publica “lecturas para mujeres a la enseñanza del lenguaje”, “ternura” y “canciones para niños”; en 1938 “tala”; 1950 “poemas de las madres”; “lagar” en 1954. Después de su muerte ha habido varias publicaciones.

Obras: canción amarga, besos, ausencia, balada de mi nombre, apegado a mí, atardecer, adiós, amo amor, agua, ausencia, etc.

Fue colaboradora en el diario El Coquimbo de Serena y en La Voz de Elqui de Vicuña.

Estando en Temuco, partió para Santiago de Chile en 1921 y durante su instancia en Araucania conoció a un joven llamado Neftalí Reyes, que posteriormente se conoció mundialmente como Pablo Neruda.

Su poesía se ha traducido al inglés, italiano, francés, sueco, alemán; y ha sido referente de varios escritores Latinoamericanos como Pablo Neruda y Octavio Paz.

SONETOS DE LA MUERTE

I
Del nicho helado en que los hombres te pusieron,
te bajaré a la tierra humilde y soleada.
Que he de dormirme en ella los hombres no supieron,
y que hemos de soñar sobre la misma almohada.

Te acostaré en la tierra soleada con una
dulcedumbre de madre para el hijo dormido,
y la tierra ha de hacerse suavidades de cuna
al recibir tu cuerpo de niño dolorido.

Luego iré espolvoreando tierra y polvo de rosas,
y en la azulada y leve polvareda de luna,
los despojos livianos irán quedando presos.

Me alejaré cantando mis venganzas hermosas,
¡porque a ese hondo recóndito la mano de ninguna
bajará a disputarme tu puñado de huesos!

II
Este largo cansancio se hará mayor un día,
y el alma dirá al cuerpo que no quiere seguir
arrastrando su masa por la rosada vía,
por donde van los hombres, contentos de vivir…


Sentirás que a tu lado cavan briosamente,
que otra dormida llega a la quieta ciudad.
Esperaré que me hayan cubierto totalmente…
¡y después hablaremos por una eternidad!

Sólo entonces sabrás el por qué no madura,
para las hondas huesas tu carne todavía,
tuviste que bajar, sin fatiga, a dormir.

Se hará luz en la zona de los sinos, oscura;
sabrás que en nuestra alianza signo de astros había
y, roto el pacto enorme, tenías que morir…

III
Malas manos tomaron tu vida desde el día
en que, a una señal de astros, dejara su plantel
nevado de azucenas. En gozo florecía.
Malas manos entraron trágicamente en él…

Y yo dije al Señor: “Por las sendas mortales
le llevan. ¡Sombra amada que no saben guiar!
¡Arráncalo, Señor, a esas manos fatales
o le hundes en el largo sueño que sabes dar!”

¡No le puedo gritar, no le puedo seguir!
Su barca empuja un negro viento de tempestad.
Retórnalo a mis brazos o le siegas en flor».

Se detuvo la barca rosa de su vivir…
¿Que no sé del amor, que no tuve piedad?
¡Tú que vas a juzgarme, lo comprendes, Señor!

sábado, 12 de noviembre de 2011

ARBOL Y FRASE


¡Que bellos esos árboles!
¡Que bellas esas frases!
Los dos se conjugan para decirnos
la vida es un sendero de lo que haces.

Medellín, 28 de abril de 2010

sábado, 5 de noviembre de 2011

JOSÉ EUSTASIO RIVERA


Nace en Neiva Colombia en l889, y muere en Nueva York en l928. Maestro normalista y doctor en derecho por la Universidad Nacional de Bogotá. Congresista, inspector del gobierno en explotaciones petrolíferas del Magdalena e integrante de la comisión delimitadora de frontera entre Colombia y Venezuela.
La experiencia como comisionado limítrofe lo condujo a la selva de su país donde se inspira en su creación literaria, cimentando las raíces de su infancia y la fantasía de su juventud.
En 1921 se edita el libro de poemas “Tierra de Promisión” que le dio gran realce nacional, pero fue su novela “La Vorágine” la que lo catapultó a la fama como clásico de la narrativa realista pre – mágica. Esta obra se ha considerado como la gran novela de la selva Latinoamericana.
Habiéndose convertido en un símbolo de su país por su obra “La Vorágine”, como poeta fue bastante deslumbrante, aunque no se conoce por este extraordinario talento. Menciono algunos poemas de su obra poética: Esta noche, Grabando en la Llanura, En un bloque saliente, Con pausados vaivenes…, Mientras las palmas tiemblan, Soy un grávido río, Sintiendo, Cantadora sencilla, Vibradora de garra, En la estrellada noche, etc. Se observa en el nombre de la poesía, la influencia de la selva Colombiana, y sí nos adentramos en sus letras, igualmente nos regodea en su dimensión.
ESTA NOCHE

Esta noche el paisaje soñador se niquela
con la blanda caricia de la lumbre lunar;
en el monte hay cocuyos, y mi balsa que riela
va borrando luceros sobre el agua estelar.

El fogón de la prora, con su alegre candela,
me enciende en oro trémulo como a un dios tutelar;
y unos indios desnudos, con curiosa cautela,
van corriendo en la playa para verme pasar.

Apoyado en el remo avizoro el vacío,
y la luna prolonga mi silueta en el río;
me contemplan los cielos, y del agua al rumor

alzo tristes cantares en la noche perpleja,
y a la voz del bambuco que en la sombra se aleja,
la montaña responde con un vago clamor.

SOY UN GRÁVIDO RÍO...

Soy un grávido río, y a la luz meridiana
ruedo bajo los ámbitos reflejando el paisaje;
y en el hondo murmullo de mi audaz oleaje
se oye la voz solemne de la selva lejana.

Flota el sol entre el nimbo de mi espuma liviana;
y peinando en los vientos el sonoro plumaje,
en las tardes un águila triunfadora y salvaje
vuela sobre mis tumbos encendidos en grana.

Turbio de pesadumbre y anchuroso y profundo,
al pasar ante el monte que en las nubes descuella
con mi trueno espumante sus contornos inundo;

y después, remansado bajo plácidas frondas,
purifico mis aguas esperando una estrella
que vendrá de los cielos a bogar en mis ondas.

sábado, 29 de octubre de 2011

ESTRELLA DEL MAR


Se ve el cabezo en la ecuórea
bañado de gozo por rayos de maría
que se eleva majestuosa con su nimbo,
cubriéndola, como sus pétalos al lirio.

Es la madre del creador e intercesora
que clama al cielo por la masa pecadora,
para que el padre bueno entre a redimir
al hombre, que al faltar a ley, tiene que morir.

Penden de su aureola rayos con resplandor,
haciéndola Bondad Divina como al Creador,
y el peregrino al descubrir la estancia

se inclina y orante en reverencia
rinde tributo, ¡ah, y amor!, en altamar
a la reina del cielo y estrella del mar.

4 de enero de 1991

sábado, 22 de octubre de 2011

MANUEL ACUÑA NARRO


Estudiante de medicina y poeta Mexicano, nace en 1849 y fallece en 1873 a la edad de 24 años. Hijo de Francisco Acuña y Refugio Narro. Estudió en el colegio Josefino de Saltillo y en 1865 se traslada a México al colegio San Ildefonso a estudiar matemáticas, latín, francés y filosofía. En enero de 1868
inicia estudios en la escuela de Medicina y se radica en el cuarto número 13. Compartió en este sitio con los escritores jóvenes de la época: Juan de Dios Peza, Manuel M. Flores, Augusto F. Cuenca, Gerardo M. Silva, Javier Santamaría, Juan B. Garza, Miguel Portilla, Vicente morales, entre otros.
Inicia su carrera literaria en 1868 escribiendo una elegía a la muerte de su compañero Eduardo Alzúa. Funda en compañía con Agustín F. Cuenca y Gerardo Silva y otros intelectuales, la sociedad literaria “Netzahualcóyotl”, dando a conocer sus primeros versos. Todos los trabajos presentados allí fueron publicados en la revista “El Anáhuac” en 1869 y en un folletín del periódico “La Iberia”. En 1971 se estrenó “El Pasado”, drama de su inspiración.
Rosario de la Peña fue la mujer que estuvo más cerca de él, y la historia deja entrever sin afirmarlo porque el poeta tampoco dejó rastro de esto, el peso sobre su estado de ánimo que terminó con su muerte trágica al consumir cianuro potásico. Rosario despertaba por igual loca pasión de Acuña, el deseo de Flores, la senil adoración de Ramírez y el cariño devoto de Martí. Con su poesía, estos cuatro hombres ensalzaban a Rosario.
Obra poética de Manuel Acuña Narro:
Ante un cadáver, una limosna, adiós a México, Misterio, Nada sobre nada, un sueño, amor, pobre flor, Nocturno a Rosario, hojas secas, a la patria, a un arroyo, lágrimas, un sueño, los beodos, historia del pensamiento, el ruiseñor Mexicano, yo sé por qué es, a rosario, la felicidad, entre otros poemas.

NOCTURNO A ROSARIO

I
¡Pues bien! yo necesito
decirte que te adoro
decirte que te quiero
con todo el corazón;
que es mucho lo que sufro,
que es mucho lo que lloro,
que ya no puedo tanto
al grito que te imploro,
te imploro y te hablo en nombre
de mi última ilusión.

II
Yo quiero que tú sepas
que ya hace muchos días
estoy enfermo y pálido
de tanto no dormir;
que ya se han muerto todas
las esperanzas mías,
que están mis noches negras,
tan negras y sombrías,
que ya no sé ni dónde
se alzaba el porvenir.

III
De noche, cuando pongo
mis sienes en la almohada
y hacia otro mundo quiero
mi espíritu volver,
camino mucho, mucho,
y al fin de la jornada
las formas de mi madre
se pierden en la nada
y tú de nuevo vuelves
en mi alma a aparecer.

IV
Comprendo que tus besos
jamás han de ser míos,
comprendo que en tus ojos
no me he de ver jamás,
y te amo y en mis locos
y ardientes desvaríos
bendigo tus desdenes,
adoro tus desvíos,
y en vez de amarte menos
te quiero mucho más.

V
A veces pienso en darte
mi eterna despedida,
borrarte en mis recuerdos
y hundirte en mi pasión
más si es en vano todo
y el alma no te olvida,
¿Qué quieres tú que yo haga,
pedazo de mi vida?
¿Qué quieres tú que yo haga
con este corazón?

VI
Y luego que ya estaba
concluido tu santuario,
tu lámpara encendida,
tu velo en el altar;
el sol de la mañana
detrás del campanario,
chispeando las antorchas,
humeando el incensario,
y abierta allá a lo lejos
la puerta del hogar...

VII
¡Qué hermoso hubiera sido
vivir bajo aquel techo,
los dos unidos siempre
y amándonos los dos;
tú siempre enamorada,
yo siempre satisfecho,
los dos una sola alma,
los dos un solo pecho,
y en medio de nosotros
mi madre como un Dios!

VIII
¡Figúrate qué hermosas
las horas de esa vida!
¡Qué dulce y bello el viaje
por una tierra así!
Y yo soñaba en eso,
mi santa prometida;
y al delirar en ello
con alma estremecida,
pensaba yo en ser bueno
por ti, no más por ti.

IX
¡Bien sabe Dios que ese era
mi mas hermoso sueño,
mi afán y mi esperanza,
mi dicha y mi placer;
bien sabe Dios que en nada
cifraba yo mi empeño,
sino en amarte mucho
bajo el hogar risueño
que me envolvió en sus besos
cuando me vio nacer!

X
Esa era mi esperanza...
mas ya que a sus fulgores
se opone el hondo abismo
que existe entre los dos,
¡Adiós por la vez última,
amor de mis amores;
la luz de mis tinieblas,
la esencia de mis flores;
mi lira de poeta,
mi juventud, adiós!

SENDEROS PRIMAVERALES

  Fuente Escondida Iba recorriendo senderos primaverales una tarde florida… Cuando en una fuente escondida hallé, en ensortijados de e...