
Esa ternura que se desgaja
Como una gota de agua
En una mañana de rocío,
Deja una estela de fragancia
Y otra, de un ser vivo
Como una gota de agua
En una mañana de rocío,
Deja una estela de fragancia
Y otra, de un ser vivo
Que coquetea, al solo mirarla.
Un rostro que no basta
Sólo acariciarle, sino disfrutarle
Como al trasluz de un cristal
Sin palparle por su delicadez.
Profanar su ternura,
Rostro angelical, sería
Poseyéndola, y es mejor
Dejarla intacta, allá exhibida
Para el deleite de los sentidos.
¡Que ternura!
¡Que vastedad!
¡Que limpieza de expresión!
¡Que bondad!:
Se anida en este rostro ¡De verdad!
Medellín, 5 de marzo de 2009