
1892 nace en Caldas Antioquia y fallece en la Ceja en 1979 en la absoluta miseria. Poeta y dramaturgo. Bautizado con el nombre de Carlos Edmundo Mejía Angel.
Se le considera el iniciador del teatro regionalista colombiano, en 1920, por su lenguaje, temas y personajes. La presentación de su obra era de rotundo éxito y se le consideraba el Tomás Carrasquilla de la escena. Recreaba los conflictos campesinos adaptándolos a lo urbano. Publicó más de trece libros de poesías. En los inicios se sentía la influencia de Friedrich Nietzsche, muy leído en Medellín por esa época; y en sus poemas “El hombre libre” y “Juan Rebeldía” la influencia de Zaratustra, según la crítica de Baldomero Sanín Cano, quien apodó a Mendía como el caudillo eternamente joven de los inconformes.
Fue sátiro cuando se refirió a personajes de la sociedad; ejemplo, al cura, al político, etc.
Colaborador de la revista “El Artista y Colombia” y del periódico “El Espectador”.
Su obra poética es muy extensa, aquí mencionamos algunas:
Sor miseria (1919), Como el vino en la cántara (1924), En torno a la poesía popular (1927), El libro sin nombre (1928), Ímpetu (1930), Naipe nuevo (1949), Caballito de siete colores (1968), La golondrina de cristal (1992), etc.
En el teatro:
Arrayanes y mortiños, Pérdidas y ganancias, La dulce mentira, Dos mujeres, Máscara de oro, Prometea desencadenada, Teatro escogido (1974), Teatro completo (1986), etc.
Deleitemos este bello soneto que se publica a continuación:
TRAGEDIA DE UNA VIRGEN
Era una buena chica, bien plantada,
Vivaz, alegre, fina, coquetona,
Era una gran delicia su persona
Por dioses y por diosas alabada.
Las tres gracias le dieron la corona,
Y por grandes poetas celebrada
Fue en el alto Parnaso señalada
Como la más picante y la más mona.
Pero el amor –el bicho entre los bichos-
Que tiene sus manías y caprichos
De su moral va siempre a la defensa.
-Virgen y rica soy… me dijo un día,
Y exclamé sin creer lo que decía:
¿Virgen y millonaria? ¡Que vergüenza!