
Te miré:
Y tus labios mostraron una sonrisa
que admiré,
como cuando con sol refresca la brisa.
Quise verter
sobre tu boca un dulce beso
que al arder
en mí, la pasión me cautivó.
¿Cómo poder entender?
lo que descubro en mi
en todo mi ser,
un frenesí
hecho de amor y comprensión,
al entregarte a ti el corazón.
9 de enero de 1990