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sábado, 11 de enero de 2014

AGAPITO DE ARCO (JORGE ARTEL)


Nuestra patria Colombia es una tierra de mestizos y de negros, descendientes de españoles y africanos; casi que podríamos decir de una población 50 a 50 para un cien por ciento. En consecuencia, se debe trabajar aquella parte olvidada nuestra, la mitad, que son los negros, los descendientes del África que también hicieron a América. Uno de los grandes representantes de este sector se llama Jorge Artel. ¿Quién es Jorge Artel? Jorge Artel, es un seudónimo, de un cartagenero y grande poeta de la Nación; nacido en el barrio Getsemaní en abril 27 de 1909 y muerto en Malambo, Atlántico, agosto 20 de 1994; su nombre era Agapito de Arco. Bachiller en filosofía y letras del Instituto Politécnico de Martínez Olier; abogado de la Universidad de Cartagena. Periodista, crítico; algunas veces novelista; y poeta, de gaita ron y tambor; representante como Candelario Obeso, de las negritudes colombianas. 

En la obra "Antropología de la Familia Chocoana" del sacerdote J. Herbert Valencia Barco, primera edición junio de 1998 impresa en la editorial Lealon, Medellín, en la página 49 dice: La familia chocoana de hoy es efecto del mestizaje biológico y cultural de los tres grupos que poblaron el territorio o las tierras que hoy denominan el Chocó. Estos grupos son: el grupo africano o negroide, el grupo español o europeo y el grupo indígena o indio." 

Cántico Primaveral ha traido este tema ( hoy enero 18 de 2014), porque lo considera de suma importancia para su lectores y seguidores. También deja constncia de la fotografía del sacerdote, del cual, pueden consultar sus diferentes obras.

Decía Jorge Artel:  

SEGURO SOY

Negro soy desde hace muchos siglos.
Poeta de mi raza, heredé su dolor.
Y en la emoción que digo ha de ser pura
en el bronco son del grito
y el mono rítmico temblor
……………..

Su poesía del Caribe Colombiano, es libre, recreacionista; se adentra en la naturaleza costeña, sus espacios y motivos: El mar el puerto el viaje el otro…; el ancestro el negro el blanco el viento el rugido del mar… Todo lo que esto significa rítmicamente cantado al son del tambor y la gaita sin olvidar el ron, motivador de la fiesta.
Su poesía es protesta es voz popular es el lenguaje de los bogas es gaitas…

AHORA HABLO DE GAITAS

Gaitas lejanas la noche
nos ha metido en el alma.
¿Vienen sus voces de adentro
o de allá de la distancia? 

-De adentro y de la distancia,
¡porque aquí entre nosotros
cada cual lleva su gaita
en los repliegues del alma!

………………………………….

-¡Llenen mi copa de ron,
de ron blanco como el agua!
¡Yo quiero sentir lo mismo
que sintieron mis abuelos
 
cuando escuchaban las gaitas,
colmando sus noches hondas
con aguardiente de caña!
………………………………….

Cuando la estrella del alba
nos venga a bañar el rostro
y ya nos inunde a todos
fresca luz de la mañana,

compadre José Morillo:
¡entonces serán más puras
las voces de nuestras gaitas! 

En sus artículos de prensa, fue satírico; y en su poesía, orientada más que todo, al dolor la protesta, pero con ritmo melodioso. Libros de poemas que publicó: En 1940, Tambores en la noche; en 1972, Poemas con bota y bandera; en 1979, Sinú, Riberas de asombro jubiloso, Coctail de Estampas, y, Antología Poética; entre otras. 

Cántico Primaveral selecciona la poesía “Velorio del Boga Adolescente” porque en este se refleja el fondo de su poesía como bullerengue, mapalé, cumbia; movimientos danzantes en elipse a la orilla del mar Caribe. Es ritmo ardiente es fuerza del trópico. 

VELORIO DEL BOGA ADOLESCENTE
(A Samuel de Sola Roncallo)

Desde esta noche a las siete
Están prendidas las espermas:
Cuatro estrellas temblorosas
Que alumbran su sonrisa muerta.

Ya le lavaron la cara,
Le pusieron la franela
Y el pañuelo de cuatro pintas
Que llevaba los días de fiesta.

Hace recordar un domingo
lleno de colores y décimas.
O una tarde de gallos
o una noche de plazuela. 

¡Hace pensar en los sábados
Trémulos de ron y de juerga,
En que tiraba su grito
Como una atarraya abierta! 

Pero está rígido y frío
Y una corona de besos
Ponen en su frente negra. 

(Las mujeres lo lloran en el patio,
Aromando el café con su tristeza.
¡Hasta parece que la brisa tiene
Un leve llanto de palmeras!) 

Murió el boga adolescente
de ágil brazo y mano férrea:
¡nadie clavará los arpones
como él, con tanta destreza! 

Nadie alegrará con sus voces
las turbias horas de la pesca…

¡Quién cantará el bullerengue!
¡Quién animará el fandango!
¡Quién tocará la gaita
en las cumbias de Marbella! 

Lloran en llanto de cera
las estrellas temblorosas
que alumbran su sonrisa muerta. 

¡Mañana, van a dejarlo,
bajo cuatro golpes de tierra.

 

 

 

CUENTO - EL INTERCAMBIO

Comenzó una mañana fresca después de un día de trabajo al dejar un puente largo de tres (3) días. Él salió y ella también, ya ambo...