
Que tan bueno es soñar un momento con la paz
Interna y externa. En el corazón y en la mente.
La interna: fuera de rencores, odios y durezas;
Y la externa: sin crímenes, vicios y secuestros.
Ambas, como la pluma que vuela ondulante en el espacio:
Suavidad… Lene suavidad.
Un instante de pensamientos y actos cero. Replicables.
¿Qué lugar habrá en el mundo, algo feraz,
En donde sólo se haga acto deo volente
Sin pasión, todo en calma y cúmulo de purezas
O lugares señalados como maestros
En donde cunda ejemplos dado a otros como solacio ?
Son exclusivos… Pura y sana exclusividad.
Amplitud en esos extensos estados. Duplicables.
Y sí no se encuentran, ¿cómo poder hacerlos?
Para la interna: En todas partes. En cada uno de los seres.
Para la externa: Hay que nacerlos,
Brotarlos de la amada tierra, como si fueran géiseres.
Medellín, 4 de agosto de 2010