lunes, 15 de mayo de 2017

MANUEL ORTIZ GUERRERO

Nació en Villarrica de Paraguay, el 16 de julio de 1894 y falleció en Buenos Aires Argentina, el 5 de agosto de 1933, antes de cumplir sus 40 años, por el mal de Hansen. Hijo de Vicente y Susana, quien murió en el parto, fue criado por su abuela. Siendo su señor padre, juez de campaña, Manuel se unió a él para participar en la revolución de 1912; al ser vencidas las fuerzas revolucionarias, ambos deambularon por las selvas de Mato Grosso en Brasil, adquiriendo allí el beriberi que le llevaría a adquirir la lepra (mal de Hansen), para aislarlo de la sociedad, más no de su producción literaria. Completó la 
secundaria en el Colegio Nacional de Asunción adquiriendo fama de orador y recitador.Fue tiempo de bohemia y de cooperar con diarios y revistas. Escribió en guaraní y en castellano, pero no fue uniforme en su estilo. Fue altamente influenciado por Rubén Darío, de ahí que se le considera representante del modernismo. Los críticos dicen que sus mejores obras se encuentran en guaraní. Al recaer la enfermedad, se retiró a Villarrica en donde se aisló en el día, y en la noche salía cubierto con una amplia capa negra y un sombrero alón. Compró una imprenta para hacer su propia editorial, la cual le colocó el nombre de “Zurucuá Editorial Paraguaya”, siendo manejada por él y su compañera Daidamia, quien le coadyuvó a recuperar la alegría de vivir.

Su obra:
1921: Eireté, comedia en un acto
1922: Poema Surgente
1926: El Crimen de Tintatila, tragedia en tres actos
1952: Sus obras completas, de compromiso social

Fundó en Asunción la revista Órbita. Era tan excelente vate, que el poeta Vicente Lamas dijo de él: “Su mejor poema fue su vida”. Muchas de sus poesías llevan música del maestro José Asunción Flores y de Ampelio Villalba.

Poesía: La Loca; Delirio; India; Raída Poty; Guarán-i; La Sortija; Diana de Gloria; En guaraní: Panambi Vera; Nde Rendape aju; Kerasy, etc.



LOCA

¡Paso! ¡Dadle paso! 
Es reina y es pobre. No quiere ni el raso 
que bese sus formas; es loca la reina 
Dad paso a la reina de honda pupila color de esmeralda, 
la loca desnuda que, regia, despeina, 
por único manto, 
su astral cabellera, como un sueño de oro cubriendo la espalda 


¡Dad paso! Que corre la reina, la loca, 
llevando un gran beso y un tibio pedazo de canto 
en la boca. 

En noches de estío se empapa de luna, perfume y penumbra 
y corre devota al templo del Arte a hacer su plegaria; 
allí no le alumbra 
ni lámpara débil, ni pálido cirio de luz funeraria, 
sino la belleza, la sacra belleza le da luminaria. 

Amigos: en caso que alguna 
mujer de rodillas, desnuda, en la sombra rezando encontréis, 
pasad, no le habléis; 
es ella la loca, devota del Arte que reza a la luna. 

Crudeza de invierno no seca y consume 
la rosa del canto que lleva en la boca. . . 
Sus llagas lamineas que sangran perfume, 
las besa y bendice mil veces la loca 

Le da primavera sus salvas de olores, 
las ondas del río su perpetuo y suave rumor de oraciones; 
la noche morena le da su silencio, sus sidéreas flores . . . 
Y aun tiene hambre de más sensaciones. 

En noches augustas de inútil martirio, 
la loca pretende, con sed de grandeza, 
tomar una estrella volviéndola lirio. 
- Oh loca divina, que canta y que llora, que ríe y que reza; 
atrévete siempre, es ese un gran culto que pocos profesan. 

¡Loca! Soporta la tortura sacra y luminosa 
de todas tus ansias y tus padecieres 
y sigue cantando canción olorosa; 
tu eres bendita loca mujer entre todas las mujeres 

Amigos: en caso que alguna 
mujer de rodillas, desnuda, en la sombra rezando encontréis, 
pasad, no le habléis; 
es ella la loca, devota del Arte que reza a la luna.; 
¡es ella mi Alma! reina que está loca, 
alma luminosa, de bohemio y de artista, que va entre vosotros 
llevando un gran beso y un tibio pedazo de canto en la boca. 

Asunción 1915. 


DELIRIO DE PIZZICATOS
A la niña de mi niña

Serenata grata, 
mi verso perverso 
preludia en tu puerta. ¡Despierta, mi amor! 
El encanto canto 
de la bella estrella 
que con su luz baña tu pestaña en flor. 

A la rosa hermosa 
tu mejilla humilde, 
que no habrá cual ella bella en el jardín; 
¡que linda la guinda 
de tu boca loca 
para golosina, divina y carmín! 

Si ríes, deslíes 
perlada cascada 
y oloroso ungüento, al viento al pasar; 
tesoro sonoro: 
¡tu risa! la brisa 
lleva en serpentina fina, sin cesar. 

En su canto un tanto 
delira la lira 
por darte su ignota nota mi sentir. 
¡Despierta! en tu puerta 
clama quien te ama. 
¡Sellada, esculpida vida, tu vivir! 

Piensa tu inmensa 
pupila tranquila 
en un país vago de halago y canción. 
Y sigue, persigue 
vuelo de un anhelo 
tu vista serena, llena de ilusión. 

Tu pecho se ha hecho 
con pomas de aroma: 
¡oh las dos manzanas sanas del amor! 
Escultura pura, 
norma de la forma: 
¡tu cuerpo! armoniosa rosa blanca en flor. 


La llave suave 
que abra a palabra 
tu portón prohibido, pido que me des; 
que entre y encuentre 
reposo, alborozo; 
que a probar tu uva. . . me suba después. 

Tu parra, se amarra 
con lazos de abrazos, 
maduros racimos de mimos, tu ardor! 
El vino divino 
de tu viña, niña! 
Es más que la muerte fuerte de sabor! 

1918


INDIA
(La escuché en Medellín Colombia en un arreglo del conjunto musical Los Médicos)

Cuando trabajé a Manuel Ortiz Guerrero para esta antología, me llevé esta sorpresa. 
Letra que siempre había admirado. ¡Que alegría sentirla y escucharla, se encuentra en youtube!

India, bella mezcla de diosa y pantera
doncella desnuda que habita el Guairá;
arisca romanza curvó sus caderas
copiando un recodo de azul Paraná.

De su tribu la flor
montaraz 
Eva arisca de amor
del edén guaraní.

Bravea en las sienes su orgullo de plumas
su lengua es salvaje panal de eiruguayakísú,

collar de colmillos de tigres y pumas
enjoya a la musa de Îvîtîrusú.

La silvestre mujer
que la selva es su hogar,
también sabe querer,
también sabe soñar.

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