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sábado, 19 de octubre de 2013

RUBEN DARIO

Nicaragüense: Nace en Metapa en 1867 y muere en León en 1916; hijo de Manuel García y Rosa Sarmiento. Su nombre de pila fue Félix Rubén García Sarmiento. El apellido de uno de sus abuelos fue “Darío”. Sus padres tuvieron una vida borrascosa, que obligó a Rosa dejar el hogar y huir con Juan Benito Soriano a San Marcos de Colón, hacia donde trasladó a Félix Rubén; sin embargo, Félix Rubén fue enviado a donde su tía Bernarda Sarmiento esposada con el General Félix Ramírez, convirtiéndose en los padrastros de Félix Rubén, básicamente su hogar paterno. Sus primeros trabajos escolares los firma como Félix Rubén Ramírez. Aprovecha el apellido de su abuelo Darío, para tomar el seudónimo de RUBEN DARIO, el cual le servirá para toda su vida poética; no es lo mismo, ni tan sonoro suscribir con Félix Rubén Ramírez a hacerlo con Rubén Darío; este último, más armonioso, más corto y más artístico.

Estudió con los Jesuitas, dedicándoles poemas dirigidos a su vida andrajosa. Pero la parte de poesía enamoradora la obtuvo de la influencia de los poetas Bécquer y Víctor Hugo.

A los 15 años de edad se enamora de Rosario Emilia Murillo que le inspiró su novela sentimental: Emelina; también admiró a su prima Isabel Swan, y a la trapecista, Hortensia Buislay, pero ninguna de ellas le atrajo para su matrimonio final ya que sus amigos coadyuvaron para que él se ausentara del país y evitara su desenlace marital.

En 1882 se encuentra en el Salvador y se entrevista con el presidente Zaldívar al cual le dijo: “quiero tener una buena posición social”, no deja de ser interesante esta postura; tanto para quienes la conocemos, como para el propio presidente.

Viaja a Chile conoce al presidente Balmaceda y a su hijo con el que entabla amistad. Frecuenta la flor innata de Chile y oculta a estos su pobreza absoluta. Publica en 1886 su libro Abrojos donde expone su momento difícil y no comprendido. Por esa misma época participa en un concurso; convocado por Federico Varela, escribe Otoñales obtiene el octavo puesto dentro de 47 concursantes. Luego escribe Canto épico a las glorias de Chile, obteniendo el primer puesto compartido con Pedro Nolasco Prendez. El premio fue de $300 pesos chilenos. En 1888 publica Azul que lo catapulta a la literatura Española e Hispánica y se hace la reedición en 1890 con prologo de las cartas del novelista español Juan Varela.

En 1890, contrae matrimonio con Rafaela Contreras y es nombrado embajador en España. Oportunidad para conocer al viejo mundo. Llega a España en 1892 y se le anuncia el fallecimiento de su esposa en 1893, siniestro que lo llevó al licor con mayor intensidad. En ese mismo año fue obligado a casarse con Rosario Emilia Murillo. Estaba absorto de licor. En busca de dulzura y comprensión, se esposa con la criada analfabeta de la casa del poeta Villaespesa, Francisca Sánchez y con ella viaja a París. En 1908 el poeta español Alejandro Sawa lo conecta con “El eterno ebrio” Verlaine. Al morir Rubén Darío, Francisca se casó con José Villacastín, el cual se gastó toda su fortuna recogiendo la obra de Rubén Darío y entregándola a Editorial Aguilar para su publicación. En el archivo de cantico primaveral está EL LIBRO RUBEN DARIO POESIAS COMPLETAS, editado por Aguilar, S.A. De Ediciones Madrid – 1954 con Edición, Introducción y Notas de ALFONSO MENDEZ PLANCARTE. 

Su obra fue publicada así:

1.     1905, cantos de vida y esperanza.
2.     1907, El canto errante.
3.     1910, El poema de otoño.
4.     1913, El oro de Mallorca.
5.     Más luego, su obra cumbre Iluminaciones en la sombra. 

Es muy difícil poder comprimir la basta obra de Rubén Darío. Todo está en la red. Y este poeta merece la pena estudiarlo detenidamente. Rima, cadencia y modernismo. Figuras literarias de delicia, pasajes románticos enamoradoras; recuerdos a granel, para el flirteo y para satisfacer el corazón; no solamente de una parte de la pareja, sino de toda la pareja.

El poema que transcribo lo recitaba en mi juventud, me parecía un soneto maravilloso; el mismo, que me llevó a enamorarme de la poesía de Rubén Darío:


MARGARITA
  (In Memoriam) 

¿RECUERDAS que querías ser una Margarita
Gautier? Fijo en mi mente tu extraño rostro está,
cuando cenamos juntos, en la primera cita,
en una noche alegre que nunca volverá. 

Tus labios escarlatas de púrpura maldita
sorbían el champaña de fino baccarat;
tus dedos desojaban la blanca margarita:
“Sí…, no…, sí…, no…”, ¡y sabías que te adoraba ya! 

Después, ¡oh flor de Histeria!, llorabas y reías;
tus besos y tus lágrimas tuve en mi boca yo;
tus risas, tus fragancias, tus quejas eran mías. 

Y en una tarde triste de los más dulces días,
la Muerte, la celosa, por ver si me querías,
¡como a una margarita de amor, te deshojó!
 

En SOLLOZOS DEL LAUD:
 

AL LECTOR
Lector: si oyes los rumores
de la ignorada arpa mía,
oirás ecos de dolores;
mas sabes que tengo flores
también, de dulce alegría. 

(León, julio 10 de 1881)
 

A TI 

Yo vi una ave
que suave
sus cantares
a la orilla de los mares
entonó,
y voló…
Y a lo lejos,
los reflejos
de la luna en alta cumbre,
que argentando las espumas,
bañaba de luz sus plumas
de tisú…
¡Y eras… tú! 

Y vi una alma
que sin calma
sus amores
cantaba en tristes rumores,
y su ser
conmover
a las rocas parecía;
miró la azul lejanía,
tendió su vista anhelante,
suspiró,
y cantando pobre amante:
prosiguió…
¡Y era… Yo! 

(1880) 

De sus poemas VASO DE MIEL Y MIRRA…: 

Sale este poema, que para cantico primaveral es una obra de arte poética porque va incrementando en sílabas, hasta llegar a los alejandrinos; y se devuelve de igual manera. De ante mano, además de utilizar esta figura, combina otras figuras literarias que le permiten consolidar el poema.  

TU Y YO 

¿Viste
triste
sol?
¡Tan triste
como él,
sufro
mucho
yo! 

Yo en una
doncella
mi estrella
miré…
Y dile,
amante,
constante
fe. 

Pero ingrata
olvidóme,
y no sabe
que padezco
cual no puede
nunca, nunca
comprender…
¡Que mi pecho
no suspira,
ni mi lira
tiene acordes
de placer! 

Yo vi en la noche
plácida luna
que en la laguna
se retrató;
y vi una nube
que allá en el cielo
con denso velo
la obscureció. 

Yo vi a la aurora,
bañada en rosa,
dorar la hermosa
faz de la mar…
Y vi los rayos
de un sol ardiente
que rudamente
borraron luego,
con rojo fuego,
su bella faz… 

Así vi que bella
naciera en un día,
con dulce alegría,
la aurora luciente
de un plácido amor;
¡más hoy yo contemplo,
no más, en mi vida,
de negro vestida,
la estatua tremenda
de amargo dolor! 

¡Hoy sólo me complace
oír la queja amar,
que al cielo envía tierna
la tórtola del monte
con moribundo son!
Sentir cómo susurra
la brisa entre las hojas…
¡Mirar el arroyuelo
que al eco de la selva
confunde su rumor! 

Canto cuando las estrellas
esparcen su claridad:
cuando argentan las espumas,
¡las espumas de la mar!
Canto cuando el ancho río
murmurando triste va…;
cuando el ruiseñor encanta
con su arpegio celestial. 

Y el ronco mugir de las olas,
la noche con su lobreguez
y el trueno que silba en los aires,
¡me encanta y embriaga a la vez!
Me place lo triste y lo alegre;
me gusta la selva y el mar,
y a todos saludo contento…
¡Y algunos se ríen al verme!...
¡Y a veces me pongo a llorar! 

Yo adoré a una mujer con el fuego
de mi joven y audaz corazón:
Más ya he dicho que aquella olvidóme,
y que vivo en tremendo dolor. 

¿Estoy loco? No sé: Lo que siento,
no lo puedo jamás explicar.
Es un rudo y feroce tormento…
Nada más; nada más… ¡nada más! 

¿Qué soy? Gota de agua desprendida
del raudal turbulento de la vida.
Soy… Algo doloroso cual lamento…
Arista débil que arrebata el viento. 

Soy ave de los bosques solitaria
Deshojada y marchita pasionaria…
¡Pasionaria, ave, arista, llanto, espuma…,
perdido de este mundo entre la bruma! 

¡Felices aquellos que nunca han amado!
¡Felices!... ¡Felices, que no han apurado
el cáliz terrible de un fiero dolor!...
Y ¿qué es el amor? 

¿Amor?... Germen fecundo de la dolencia humana.
Origen venturoso de sin igual placer…,
con algo de la tarde y algo de la mañana…
¡Con algo de la dicha y algo del padecer!

¿No veis a la luna, que brilla fulgente en el cielo?
¿No oís del arroyo el suave y callado rumor?
Pues eso que brinda la luna tranquila, es consuelo
pues eso que dice el arroyo en el bosque, es amor. 

¡Y amé! Tal vez mi vida no fuera dolorosa
si hubiera conservado por siempre mi niñez,
si nunca hubiera visto los ojos de una hermosa,
lo rojo de sus labios, lo blanco de su tez. 

¡Felices aquellos que nunca han amado!
¡Felices!... ¡Felices, que no han apurado
el cáliz terrible de un fiero dolor!
¡Que amargo el amor!

¡Que amargo es el amor! Así exclamando,
yo cruzaré el desierto de mi vida,
mostrando a todos mi profunda herida,
que lágrimas y sangre está manando.

Y al compás de canciones sombrías
cantaré de mi amor la memoria… Y sin gloria,
llorando siempre, pasaré mis días
¡entre polvo, entre lodo, entre escoria! 

Y el ronco mugir de las olas,
la noche con su lobreguez,
y el trueno que silba en los aires,
serán mi tormento también. 

Me place lo triste y lo alegre:
Me gusta la selva y el mar…
Yo siempre estareme contento;
¡Y algunos reirán al mirarme,
y a veces, pondréme a llorar! 

Cantaré si el ancho río
murmurando triste va;
si el ruiseñor me encantare
con su arpegio celestial;
cuando mire a las estrellas
esparcir su claridad
sobre las peñas negruzcas
y las espumas del mar.
¿Por qué?...Porque sin amor,
vuelan dolientes sin calma,
las avecillas del alma
entre el viento del dolor. 

Daré dulces canciones
a los fugaces vientos,
para que entre sus olas
las lleven lejos, lejos,
del mundo hasta el confín.
Iréme a las montañas,
iréme a los oteros…;
allí tal vez, ¡Dios Santo!,
tal vez seré feliz. 

Y en alas del viento,
oirá mis canciones
la ingrata… La ingrata
a quien adoré.
Aquella que rióse
de ver mi desgracia…
¡Aquella a quien dile
mi amor y mi fe! 

¡Triste es la noche!
Triste es la selva…
Y del arroyo
lo es el rumor;
pero es más triste
que el arroyuelo
y que la noche,
mi corazón. 

Mis acentos,
en los vientos
cual lamentos
moribundos
sonarán,
como el eco
que en el hueco
de árbol seco,
tiernos forman
los favonios
al pasar. 

Aprendan
los bardos
mi historia
de amor;
y cántela
todo
el que es
trovador.

¿Viste
triste
sol?
¡Tan triste
como él,
sufro
mucho
yo!

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 5 de octubre de 2013

POEMA Y FLOR


     Poema: es la flor de la grafía.
Flor: Es poema con sangría:
de amenas y alegres cantilenas
entonadas por bellas filomenas.

Con poemas, alegras corazones.
Con flores, creas amores.
La flor guarda cualidades.
El poema explica realidades.

Medellín, 3 de octubre de 2013

sábado, 28 de septiembre de 2013

ALVARO MUTIS JARAMILLO


Comienzo esta historia con un adiós al navegante de la literatura, con un hasta luego a Maqroll el Naviero, su álter ego: Que ha sido su aventura, confundido en su  desarraigo, dolor, lucidez, desesperanza, oficios extraños y en la actitud de ser incansable viajero.

Has iniciado el viaje más largo de tu vida, de tu vida infinita, para la cual fuiste creado. Tuvo que pasar el nonagésimo año de vida, para que todo ese bagaje de literatura se ofreciera al servicio de la humanidad sin tu cuidado, pero con el ejemplo del navegante de la literatura.

Hijo del diplomático colombiano Santiago Mutis y Carolina Jaramillo. Nace en Bogotá el 25 de agosto de 1923 y fallece en Ciudad de México el 22 de septiembre de 2013.

Escritor, novelista y poeta colombiano, narrativo y lírico. Anduvo en universos desconocidos teniendo como espejo a Pablo Neruda, Octavio Paz, Walt Whitman y Saint-John Perse. Su álter ego, fue un aventurero sombrío e inocente, que refleja la frágil condición humana. El mismo le valió los premios Príncipe de Asturias en 1997 y premio Cervantes en el 2001.

Su señor padre fue nombrado miembro de la legación diplomática en Bélgica. Asentados en la ciudad de Bruselas fue trasladado allí Alvaro Mutis, fueron los años de la infancia, aunque en 1931 fallece repentinamente su señor padre, obligando a su madre regresar a Colombia, propiamente a la finca Coello en el departamento de Tolima confluencia de los ríos Coello y Cócora, propiedad del abuelo materno, Jerónimo Jaramillo Uribe. Más sin embargo, Alvaro permanece en Bélgica y estudia en el colegio Saint Michel de los padres Jesuitas, la finca del Tolima es tomada como lugar vacacional; pero una marca especial se rubricó en su vida literaria al contacto con el trópico y los variados cultivos allí existentes. Esto, y sus continuos viajes de ida y venida por la mar en pequeños buques, acordaron la nota náutica del literato poeta.

Los efímeros recursos económicos a los cuales condujo la vida a su señora madre; y por consiguiente, a su hogar, obligaron a Alvaro Mutis dejar Europa y matricularse  en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en la ciudad de Bogotá. Para él, el pensum normal no era su talla; sino ser un devorador de libros de historia de aventuras y de literatura. Leyó a Julio Verne a Honoré Balzac, Emilio Salgari, Dostoievski, Tolstoi, Chejov, Kafka, Rilke, Werfel, Pablo Neruda con su Residencia en la tierra. Tuvo la fortuna de tener como profesor de literatura a Eduardo Carranza, y conocer por su intermedio, la importancia de la generación del 27 y a Juan Ramón Jiménez.

En 1941 a la edad de 18 años se casa con Mireya Durán, unión de la cual nacen tres hijos, María Cristina, Santiago y Jorge Manuel. Esto lo obliga a emplearse en la radio en 1942 en la Emisora Nuevo Mundo en la dirección del programa “Actualidad Literaria”. Como buen poeta y literato se relacionó con el mundo intelectual y bohemio de Bogotá. Fue así como conoció al crítico Casimiro Eiger, quien lo condujo al mundo de las letras. Misterioso personaje de las obras de Proust. Aprovechó aquel tiempo para hacerse amigo de los escritores Hernando Téllez y Eduardo Zalamea. En la bohemia se relacionó con los poetas nuevos y los de “piedra y cielo”, además, los hermanos Otto y León de Greiff, siendo Otto quien lo formó como melómano. En 1942 la Radiodifusora Nacional lo contrata como locutor de noticias. En 1946, la Compañía Colombiana de Seguros lo nombró jefe de redacción de su revista “Vida” donde aparecen sus primeros escritos incluido su poema “La Creciente”. El agregado cultural de la embajada de Venezuela en Bogotá en ese entonces, Juan Sánchez Peláez, poeta, lo extrae a un mundo mágico y a un vocabulario deslumbrante; en 1947 conoce a Luis Cardoza y Aragón, poeta guatemalteco, que era el embajador de Guatemala en Colombia; así mismo conoció a Fernando Botero y Alejandro Obregón.

En 1954, se unió maritalmente por segunda vez con María Luz Montané de la cual nace su hija María Teresa.

Publicó el cuaderno de poesía “La Balanza” en compañía de Carlos Patiño Roselli e ilustraciones de Hernando Tejada. Cuatro años posteriores, publicó su segundo libro “Los Elementos del Desastre” bien aceptado por el público colombiano. El trabajo consta de catorce poemas con visión apocalíptica del hombre: muestra tres elementos que aniquilan al ser humano: “la duda, el miedo y la destrucción”. Este libro descubre su panorama como el principal poeta joven de Colombia.

Se abrió paso como publicista en la compañía Colombiana de Seguros y en Bavaría; relaciones públicas en Lanza y en la Esso. Empleos que lo llevaron a viajar por el país y por el mundo. Muchos poemas fueron escritos en los lugares de espera y descanso de su periplo. Los recorridos que le permitieron su labor en la empresa de petróleos, Esso, sobretodo los trayectos en planchones a través del río magdalena, le inspiró la creación de su alter Ego, Maqroll el Gaviero; según RAE, el diccionario de la Real Academia Española, Gaviero. (De gavia, vela que se coloca en el mastelero mayor de una nave). m. Mar. Marinero a cuyo cuidado está la gavia y el registrar cuanto se pueda ver desde ella. También manejó grandes sumas de dinero que gastó inconsulto, situación que lo obligó a viajar a ciudad de México en exilio propio obligado en el año 1956.

En México se hizo amigo del cineasta español Luis Buñuel y el productor Luis de Llano. Al vincularse con la cultura de ese país, estableció amistad con Octavio Paz, Juan Rulfo, Carlos Fuentes, entre otros.

Fue en el año 1959 cuando se hicieron efectivas las demandas jurídicas en su contra y llevado a la cárcel de “Lecumberri” en México, para permanecer allí durante un lapso de quince meses, espacio de tiempo en el cual estuvo ocupado en la lectura. También aprovecho para escribir el diario de Lecumberri, en el que narra conmovedoramente la vida y muerte de “Palitos”. Libro publicado por la Universidad Veracruzana.

Escribió con el seudónimo de Álvar de Mattos (diplomático Portugués). Fue conferencista en la Universidad Autónoma de México y publicadas por la misma universidad.

Recibió el premio Nacional del Nadaísmo en el año 1965 por su libro “Los Trabajos Perdidos”.

Manifestó, que "la literatura es para mí una servidumbre dolorosa, y no siento por ella la menor simpatía. Me abruma un poco, por ejemplo, la agobiante montaña de literatura que producimos los colombianos y que nos oculta en muchos casos la miserable realidad de nuestra situación ante el mundo". Sobre la violencia decía: "La violencia en Colombia es el resultado de las seculares represiones e inhibiciones a que se ha visto sometido el colombiano por razones históricas y sociales. Como fenómeno me parece sano y recomendable, es un despertar. Todas las civilizaciones se han basado en sacrificios humanos, en violencia, en humillación y en sangre. ¿Por qué los colombianos creímos estar libres de esta servidumbre? Tal vez por retóricos y artificiales nos creímos de veras que éramos la Suiza de América. No hay que olvidar que los suizos llenaron de sangre a Europa como soldados mercenarios antes de formar su idílica confederación".

PREMIOS

1974, Nacional de Letras (Colombia); 1983, Nacional de Poesía (Colombia); 1985, la crítica “Los Abriles”; 1988, Comendador de la Orden del Águila Azteca (México); 1988, Xavier Villa Urrutia (México); 1988, Doctor Honoris Causa por la Universidad del Valle (Colombia); 1989, Orden de las Artes y las Letras, del gobierno de Francia; 1989, Médicis Étranger (Francia); 1990, Nonino (Italia); 1992,  Instituto Italo-Latinoamericano de Roma (Italia); 1993, Orden al Mérito (Francia); 1993,  Roger Caillois (Francia); 1993, Gran Cruz de la Orden de Boyacá (Colombia); 1996, Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio (España); 1997, Grinzane-Cavour (Italia); 1997, Príncipe de Asturias de las Letras (España);  1997, Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (España); 1997, Rossone d'Oro (Italia); 2000. Ciudad de Trieste de Poesía (Italia); 2001, Cervantes (España); y 2003, Legión de Honor  (Francia).

En 1950, inicia su gran amistad con Gabriel García Márquez. Año en el cual se premia con el Nobel de Literatura al autor de Cien Años de Soledad. Asiste a la ceremonia, en Estocolmo, como invitado de honor en compañía de Guillermo Angulo, Álvaro Castaño Castillo y Gloria Valencia de Castaño, Alfonso Fuenmayor, Gonzalo Mallarino, Alejandro Obregón, Hernán Vieco y Fernando Gómez Agudelo.

En 1966, contrae su tercer matrimonio con Carmen Miracle Feliu, quien le acompaña hasta su muerte.

Publicaciones:

1995, estreno en Bogotá de la serie de televisión “Infierno inolvidable” sobre su vida, obra y álter ego.

Conduce “encuentros”, en Televisa México, programa dedicado a entrevistar escritores.

1973, se publica en España, Summa: Maqroll el Gaviero (1947 a 1970); Primeros poemas; Los elementos del desastre; Los trabajos perdidos; Reseña de los hospitales de ultramar; Recuento de ciertas visiones.

1977, Rincón Reaccionario en el periódico Uno más Uno.

1978, Segunda edición de La Mansión de Araucaíma; cuatro relatos escritos en la cárcel.

1982, Caravansary, poemas.

1984, Los Emisarios.

1985, Crónica Vieja y Alabanza del Reino.

1986, su primera novela, La Nieve del Almirante; primer volumen de la serie Empresas y Tribulaciones de Maqroll El Gaviero; homenaje y siete nocturnos.

1987, Ilona Llega con la Lluvia.

1988, Tras las Rutas de Maqroll el Gaviero: Estudios críticos sobre la obra y una separata del relato La Verdadera Historia del Flautista de Hamelin.

1989, la tercera obra de la serie de Maqroll el Naviero, In Bel Morir; La última escala del Tramp Steamer.

1990, se editaron en Colombia y España, la novela Amirbar; en Italia: Abdul Basuhr, soñador de navíos.

 POESIA

1948, Bogotá, La Balanza.

1953, Buenos Aires, Los elementos del desastre.

1955, Bogotá, Reseñas de los hospitales de Ultramar.

1965, México, Los trabajos perdidos.

1973, Barcelona, Summa de Maqroll el Gaviero.

1981, México, Caravansary.

1984, México, Los Emisarios.

1985, Madrid, Crónica  regia y alabanza del reino Cátedra.

1986, México, Un homenaje y siete nocturnos El Equilibrista.

1987, Pamplona, Pamiela.

2000, Antología poética.

2001, La voz de Alvaro Mutis, Poesía en la Residencia.

2002, Antología personal.

 
NARRATIVA:
 
1961, Universidad Veracruzana, Diario de Lecumberri.

1973, La mansión de Araucaíma.

1988, Ilona llega con la Lluvia.
1989, Un bel Morir.
1990, La última escala del Tramp Steamer; La muerte del estratega.

1991, Abdul Bashur, soñador de navíos.

1993, Tríptico de mar y Tierra
1994, La verdadera historia del flautista de Hamelin.
2000, De lecturas y algo del mundo.

2001, Caminos y encuentros de Maqroll el Gaviero.

ANTOLOGIAS:
 

1982, Poesía y prosa; selección de Antología poética y notas de José Balza; Summa de Maqroll el Gaviero, poesía 1948 a 1988.

1993, Poesía completa; Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero.

1995, Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero.

1997, Summa de Maqroll el Gaviero, poesía 1948 a 1997.

2000, Antología, selección de Enrique Turpin.


PERIODISMO Y ENSAYO:

1997, Contextos para Maqroll.

1999, De lectura y algo del mundo.

2001, Caminos y encuentros de Maqroll el Gaviero.
 

AMEN

Que te acoja la muerte
con todos tus sueños intactos.
Al retorno de una furiosa adolescencia,
te distinguirá la muerte con su primer aviso.
Te abrirá los ojos a sus grandes aguas,
te iniciará en su constante brisa de otro mundo.
La muerte se confundirá con tus sueños
y en ellos reconocerá los signos
que antaño fuera dejando,
como un cazador que a su regreso
reconoce sus marcas en la brecha.

 LIED MARINO
Vine a llamarte 
a los acantilados.
Lancé tu nombre
y sólo el mar me respondió
desde la leche instantánea
y voraz de sus espumas.
Por el desorden recurrente
de las aguas cruza tu nombre
como un pez que se debate y huye
hacia la vasta lejanía.
Hacia un horizonte
de menta y sombra,
viaja tu nombre
rodando por el mar del verano.
Con la noche que llega
regresan la soledad y su cortejo

de sueños funerales.

NOCTURNO

La fiebre atrae el canto de un pájaro andrógino
y abre caminos a un placer insaciable
que se ramifica y cruza el cuerpo de la tierra.

Donde las mujeres ofrecen al viajero
la fresca balanza de sus senos
y una extensión de terror en las caderas!
La piel pálida y tersa del día
cae como la cáscara de un fruto infame.
La fiebre atrae el canto de los resumideros
donde el agua atropella los desperdicios.


 











SENDEROS PRIMAVERALES

  Fuente Escondida Iba recorriendo senderos primaverales una tarde florida… Cuando en una fuente escondida hallé, en ensortijados de e...